“ELA tiene alternativa en fiscalidad, pero no es la nuestra”

2017/05/19
El 14 de mayo en el Grupo Vocento Marco Gardoqui escribía: “Azpiazu debería saber… que es imposible ser Consejero de Economía en un Gobierno del PNV y mantener una manera de pensar opuesta a la patronal.”

 

Días antes explicaba que “hay políticos que se han vuelto excesivamente complacientes con las demandas sociales” ¡Que bárbaro! No hay como remar a favor de corriente. Gardoqui desea que el Consejero de Economía, Sr. Azpiazu, diga y haga lo mismo que dicen y hacen los diputados generales con el objetivo de que los beneficios empresariales paguen menos. Zubiri, catedrático de Hacienda, afirma que las empresas vascas pagan “entre poco y nada”.

Azpiazu, con datos encima de la mesa, confirma que las empresas vascas pagan menos impuestos que en España. Sin embargo, Confebask exige que se elimine el Impuesto de Patrimonio y que se reduzcan los tipos nominales del Impuesto de Sociedades igualándolos a los de las cooperativas. No quieren pagar impuestos y, si la consecuencia es que faltan ingresos, tienen solución: recortes sociales. El bien común les importa un bledo.

Erkoreka -deberían ponerlo en nómina de EiTB- defiende que es lógico que la patronal “pretenda compararse con otro más beneficiado fiscalmente”. Tampoco se puede ser portavoz del Gobierno sin compartir los puntos de vista la patronal. Ni Lehendakari. Así son los tiempos que corren.

Todos, Azpiazu, Erkoreka, Rementeria, Olano, Ramiro González, Urkullu… son del mismo partido. En una reunión que mantuvo ELA con el EBB del PNV hace ya un tiempo discutíamos sobre sobre si el sindicato tenía alternativa en política fiscal. Un responsable del EBB zanjo el debate afirmando: “ELA sí tiene alternativa sobre fiscalidad, pero no es la nuestra”.

La patronal cuenta con grandes aliados en los partidos sistémicos. Piensan y actúan para reforzar el poder de las corporaciones, de los empresarios. Rementería, por ejemplo, dijo expresamente a CEBEK que hiciera trabajo de cocina con el PSE-EE para que las Juntas de Bizkaia sacaran adelante las propuestas fiscales de la patronal; propuestas que él compartía.

Mientras, el Gobierno Vasco, que tiene a su cargo el 70% del gasto (sanidad, educación…) renuncia a que el Parlamento decida los ingresos, dejando esa decisión en manos de los reinos de Taifas en que se han convertido las Diputaciones. Esto no sucede en ningún país democrático. Lo normal, en todos los países, es que sean los parlamentos quienes deciden los ingresos y los gastos. Eso sucede en todos los países menos en la CAPV. Por eso ELA insiste en que el Parlamento de Gasteiz tiene unas competencias muy mediocres, no solo porque España decide muchas cosas que nos afectan, también porque la decisión sobre la fiscalidad que le condiciona su política social y de inversiones, le viene dada de un procedimiento completamente opaco.

El PNV, el Gobierno Vasco y el Diputado General de Bizkaia niegan a ELA el derecho a hablar de fiscalidad y presupuestos. Dicen que si queremos hablar de “política” creemos un partido. Es impresionante. Entienden la política como un coto privado, como su monopolio. Es obvio que, como explica Marco Gardoqui, la patronal no tiene necesidad de crear un partido político para defender sus intereses. Está muy bien representada. Ojala la izquierda de la centralidad que merece a la fiscalidad, tanto en la CAPV como en Nafarroa.