La huelga, una herramienta esencial

2017/07/28
Los y las compañeras que trabajan en Actividades Deportivas en Araba han ganado su lucha. Zorionak! Sin la huelga que han protagonizado hubiera sido imposible. Pasar de un salario de 6,23 €/hora a otro de 11,44 €, con un incremento del 45%, no se consigue apelando a la buena fe de empresas y administraciones.

Si se lucha se puede ganar. Este conflicto nos recuerda el del Museo de Bellas Artes de Bilbao. En él, antes de alcanzar un buen acuerdo, las tres administraciones que componen el Patronato (Ayuntamiento de Bilbao, Diputación de Bizkaia y Gobierno Vasco) pidieron al Gobierno Vasco que decretara servicios mínimos. Querían anular los efectos de la huelga para acabar, no con el origen del conflicto, sino con su expresión colectiva. El Departamento de Trabajo del Gobierno no se atrevió a decretarlo. En el conflicto de Actividades Deportivas de Araba la huelga ha sido eficaz; ha paralizado la actividad y logrado el cierre de las piscinas, que es de lo que más se ha hablado. Sí, la huelga, un derecho fundamental, ha logrado el objetivo que buscaba.

No sabemos si a algún representante institucional o a alguna empresa adjudicataria de esos servicios se le ha pasado por la cabeza solicitar al Gobierno que decretara los servicios mínimos para establecer como servicio esencial el baño. En Bilbao querían que se considerara así el derecho de los turistas a ver cuadros. Lo que sí sabemos es que hay gente en el Gobierno y en las Diputaciones que, a la vez que imponen condiciones miserables con sus licitaciones a la baja, se emplean a fondo para tratar de anular los efectos del derecho de huelga. Que se lo pregunten a las compañeras de las Residencias de Bizkaia, a las que en determinadas actividades se les ha impuesto un 90% de servicios mínimos.

Sin huelga es imposible dignificar salarios irrisorios, lograr incrementos del 45%. Esos incrementos salariales no pasan por la cabeza de quienes hablan últimamente de que “ha llegado la hora de subir salarios”.

POSDATA: Este conflicto se ha solucionado gracias a la intervención del Ayuntamiento de Gasteiz. Sabemos agradecerlo, pero si quiere ser creíble, debe dejar de adjudicar servicios con licitaciones a la baja, como acaba de hacer en este mismo sector a la empresa BPXport. Otras administraciones insisten en que ellas no tienen ninguna responsabilidad en los ámbitos que han decidido subcontratar. Demuestran con ello su irresponsabilidad para con los derechos de los y las trabajadoras afectadas y su complicidad con las empresas que ganan dinero explotando a nuestra gente.

Luchar merece la pena; organizarse es el camino, y la huelga, un instrumento esencial.