Tres muertos más en accidente laboral esta semana

2017/07/07
Este sistema da por descontados los muertos en accidente de trabajo. Son muertes provocadas por un modelo laboral que desprecia la prevención porque cuesta dinero. Salvar vidas cuesta dinero y se prefiere no invertir en eso. Y, claro está, esa dejación provoca muertos. Tres muertos en una semana, Bedia, Azpeitia y hoy en Irún. En 2014, 38 fallecidos; en 2015, 52; en 2016, 53 y en lo que va de año, 37.

¿Que hay tras esas muertes? Ritmos muy altos de trabajo, máquinas viejas que no cumplen con las medidas de seguridad, mucho ruido ambiental, compañeros que se encuentran solos en su puesto de trabajo cuando sucede el accidente, desconocimiento del medio en el que se trabaja, subcontratación en cadena… En fin, imposición de malas condiciones de trabajo, precariedad. Una situación estructural.

Cuesta dinero la prevención en las empresas... y muchas empresas deciden no invertir. Cuesta dinero la vigilancia y control que deben hacer los gobiernos y… tampoco invierten porque priorizan los ajustes presupuestarios, también en salud laboral. Se deberían girar visitas a las empresas para supervisar si cumplen las medidas de prevención y seguridad pero… cuando se hacen, por si acaso, se les avisa con antelación. Se podría reducir significativamente la precariedad cambiando las leyes que la provocan, pero Gobiernos y patronal comparten que esas malditas reformas laborales se han hecho, precisamente, para empeorar las condiciones de trabajo y favorecer el aumento de las ganancias empresariales.

Y como nada cambia; como no tienen voluntad de eliminar las causas estructurales que favorecen esta situación, debemos asegurar que la lista de fallecidos de este año será similar a la del pasado, y la del próximo año otro tanto. Una crónica de muertes anunciada y una pasividad política desesperante.

Sí, mientras esto sucede, los representantes del Gobierno Vasco se sacan fotos con la patronal, hablan de un “diálogo social” vacío por completo de contenido y no toman ninguna medida que ayude a modificar esas causas, ni siquiera en sus propios ámbitos de responsabilidad donde aprueban licitaciones de obras y servicios que traen consigo situaciones de explotación.