Benetan Zorionak !

2017/10/27
A pesar de todos los obstáculos que os han puesto (desprecio de las instituciones, decretos de servicios mínimos para hacer ineficaz vuestra lucha, dureza de las patronales, cansancio acumulado…) habéis ganado. Ha sido muy duro, pero lo habéis logrado. Zorionak! Todo ELA celebra el triunfo con vosotras y mucha gente que no es de ELA también.

Zorionak eta eskerrik asko. Las veces que he estado a vuestro lado quién salía reforzado era yo. En teoría nos correspondía animaros pero cuando un grupo humano se define en una identidad fuerte, la autoestima y la capacidad de contagiar ilusión va de suyo. Y en vuestro colectivo eso siempre se ha notado.

También es tiempo de acordarse de todos y todas las personas y organizaciones que se ha solidarizado con vuestra lucha, porque ellos y ellas nos ha ayudado a socializar el conflicto.

Sois la hostia. Sois un grupo de mujeres que emociona; un grupo de militantes sindicales que habéis escrito un gran página en la historia del movimiento sindical protagonizado por mujeres.

Sois y hacéis ELA. El sindicato es vuestro. Hacéis un proyecto sindical real con un objetivo insobornable: trabajamos para dar respuesta, con todos los medios de que dispone el sindicato, a los problemas de nuestra gente, a la precariedad laboral y social. Por eso muchos de los que os han despreciado son intolerantes con ELA; porque no quieren nada organizado que les haga frente.

En el último Congreso conté la frase que una compañera de Residencias le dijo a otra en un acto en el que ensalzábamos el valor de la lucha sindical: “Ves, no nos hemos equivocado al afiliarnos a ELA”. No, no os habéis equivocado. Ni vosotras, ni todas aquellas personas que animadas por vuestro triunfo sindical decidan romper las cadenas del individualismo feroz que se nos impone y se organicen, como  vosotras, para dignificar vuestro trabajo y vuestra condición de mujeres. Porque ha sido un conflicto de mujeres, discriminadas por ser mujeres y protagonizado por mujeres.

Muchas y muchos compañeras son condenados a sufrir condiciones de trabajo miserables. Las mujeres de Residencias son un claro ejemplo de que luchando se puede ganar. ¡Contemos a quienes sufren esas condiciones que lo peor es resignarse! La lucha continúa.