Sin vergüenza

2017/11/24
Pocas veces estoy de acuerdo con Marco-Gardoqui, columnista de Vocento. Esta vez sí. “No se por qué Idoia Mendia se disfrazó de Madrastra si al final iba a interpretar a Blancanieves”. Viene a reconocer, aunque no lo diga con mis palabras, que el PSE-EE es un flete con el que se puede hacer lo que se quiera. Y el mundo del dinero lo sabe.

ELA quiere recordar las palabras que Rementeria, el triunfador político de esta confabulación contra una fiscalidad justa, dirigió contra ELA: “Si queréis opinar de fiscalidad… montad un partido”. Obviamente, sus amigos de Confebask no necesitan crearlo, tienen tres donde elegir (PNV, PP y PSE-EE). Partidos que actúan como tahúres. Ya dijo el Lehendakari que el error que habían cometido en la tramitación de las modificaciones fiscales era que “habían dicho en público lo que cada uno pensaba”. Las decisiones antisociales, como esta rebaja fiscal a las empresas, se deben adoptar con total opacidad. Estos tres partidos pugnan por ver quien defiende mejor las posiciones de la Confebask. A la patronal nadie le reconviene; al contrario, se le hace caso en todo.

El pasado domingo Paul Krugman, premio nobel de economía, decía en un artículo: “Los consejeros delegados que viven en el mundo real de los negocios y no en el imaginario de los ideólogos de derechas, saben que los tipos impositivos no son un factor tan importante en las decisiones de inversión”. Los que han decidido esta rebaja fiscal también lo saben pero, como son de derechas, saben que se trata de que las empresas, que pagan entre poco y nada, paguen aun menos. Un escándalo protagonizado por responsables políticos que actúan, sin vergüenza.