¿Falta de sintonía entre 'cúpulas sindicales y trabajadores'?

2015/02/10
Dice el presidente de Cebek, Iñaki Garcinuño, en una entrevista en el diario Expansión, que “hay una clara falta de sintonía entre cúpulas sindicales y trabajadores”. Con esta curiosa afirmación Garcinuño pretende explicar la menor conflictividad en las empresas.

La falta de representatividad patronal no es una invención de ELA, el Gobierno Vasco, los partidos políticos, el resto de sindicatos y los organismos socio-laborales son absolutamente conscientes de esta realidad. Otra cosa es que nadie quiera ponerle el cascabel al gato y pretendan seguir igual por mantener sus propios intereses, más que los intereses generales. Cada uno será responsable de lo suyo.

Por cierto, quiero recordar que mientras las patronales siguen representando a lo que dicen representar, sin ninguna prueba que lo acredite, los sindicatos seguimos pasando por el tamiz democrático de las elecciones sindicales en los centros de trabajo. Y, curiosamente, por más que lo intentan, por más que tratan de condicionar el voto de miles y miles de trabajadores, estos siguen apoyando de manera generalizada las candidaturas de sindicatos cómo ELA, que apuestan por la confrontación y la movilización frente a la concertación y la sumisión. Hoy no toca hacer valoraciones del periodo concentrado de elecciones, en breve las haremos, pero podemos adelantar que ELA afianza su posición frente al retroceso de otras opciones sindicales. A los datos me remito.

Respecto a la menor conflictividad en las empresas es cierto que hoy la conflictividad es menor a la de años anteriores, pero a mi juicio esto tiene más que ver más con la merma de derechos y garantías de la clase trabajadora después de la última reforma laboral que con las razones del señor Garcinuño. No podemos olvidar que tras la pomposa y moderna terminología (participación, corresponsabilidad, cogestión, etc…) se esconde la vida real en miles y miles de empresas de Hego Euskal Herria: chantajes, amenazas, despidos, EREs, etc…

Sin olvidar, además, que los altos niveles de desempleo son utilizados por la patronal y muchos empresarios cómo elemento de disciplina que alienta el miedo a la pérdida del puesto de trabajo y una sensación objetiva de desequilibrio por parte del trabajador y trabajadora.

En cualquier caso desde ELA seguimos apostando por la organización de los trabajadores y trabajadoras en las empresas cómo único camino para mejorar las condiciones de trabajo y de vida de la clase trabajadora. No queda otra que organizarnos, a pesar de las amenazas, el desequilibrio y el miedo. Si luchamos podemos ganar, si no luchamos ya hemos perdido.