EITB: El pájaro al que no dejan volar

La falta de financiación y de plan estratégico, así como el control político y el clientelismo evidencian la necesidad de una reforma integral en la radiotelevisión pública.

La salud de los medios de comunicación públicos y el servicio que dan a la comunidad a la que se deben es uno de los principales indicadores para calibrar el nivel democrático de una determinada sociedad. Por eso, la situación de EITB es preocupante.

Hablamos de un servicio público cuyo objetivo debería ser permitir el acceso universal a una información de calidad, plural, independiente y contrastada, siempre al servicio del interés de la ciudadanía. Sin embargo, la realidad es la contraria.

La financiación pública es totalmente insuficiente y la dirección carece de cualquier plan estratégico para el ente, salvo utilizar EITB como mero elemento de propaganda gubernamental e institucional, saltándose la obligación de dar voz al conjunto de la sociedad y de ser un servicio independiente de los gobiernos, los poderes económicos o los partidos políticos.

El presupuesto público destinado a EITB es cada vez menor en relación al total de la inversión pública del Gobierno Vasco. Por ejemplo, en 2018 –para el 2019 las cuentas están prorrogadas– se destinaron al ente público 137 millones de euros, el 1,2% del presupuesto. Hace una década, en 2009, la partida fue de 190 millones de euros, el 1,9% del presupuesto.

Es imprescindible revertir esta situación para lograr un servicio público de comunicación de calidad e independiente. Sin los medios y la plantilla suficientes es imposible desarrollar el modelo de radio-televisión pública que necesita la sociedad.

Actualmente hay en el Parlamento Vasco una comisión abierta para la reforma integral de EITB; ELA ha participado en la misma. Esperemos que dicha comisión sirva para responder a la pregunta: ¿qué modelo de radio-televisión pública queremos?

Erreportajea

“Instituzio publikoen gazeta bat bihurtu gara”

Juan Luis Korta, Ana Arbulu eta Miren Josu Arrazola EITBko langileak dira; gainera ELAk bertan dituen ordezkariak ere badira. Urteak daramate EITBn lanean, eta lehen eskutik ezagutzen dute bere egoera. Kezkatuta daude, zuzendaritzak euskal irrati-telebistarako estrategiarik ez duela uste dutelako.