4.000 ordezkari sindikal Enpleguaren Euskal Kontseiluaren aurka
ELA eta LAB sindikatuak ez dute parte hartuko bihar Enpleguaren Euskal Kontsiluaren eraketan. Hala adierazi dute Jose Elorrieta eta Rafa Diez Usabiaga, bi sindikatuotako idazkari nagusiak Gasteizen bututako manifestazioan. Bertan ia 4.000 ordezkari izan dira.
Jose Elorrietaren hitzaldi osoa.
CONSEJO VASCO DE EMPLEO
¿POR QUÉ DECIMOS QUE ESTE CONSEJO DE EMPLEO ES UN FRAUDE?
Gasteiz 2004. irailaren 14an
José Elorrieta Aurrekoetxea
Secretario General de ELA
Kaixo lagunok:
Bihar hemen Lakuan, Enpleguaren Euskal Kontseilua jarriko dute martxan.
Gehiengo sindikala ez da bilera horretan egongo eta horren ordez gaur etorri gara hona, argi eta garbi esateko Kontseilu hori iruzur hutsa dela.
Erkidegoko Gobernuak ez dauka konpetentziarik enplegu mailan, zoritxarrez, ez dauka ere borrokatzeko gogorik hori lortzeko.
Eusko Jaurlaritzaren jokoa oso sinplea da, hitz gutxitan esanda, dena beti gerorako utzi eta praktikan sasi autogobernu hau dagoen bezela onartu, eta bitartean, Kontseiluarekin egiten duten bezela, denbora pasa.
Kasu honetan pauso berri bat eman du, gehiengo sindikala baztertuz, Confebask UGT eta CCOOekin adostu du nola eta zertarako sortu Kontseilua.
Azkenean helburu nagusi bat hauxe da, gehiengo sindikalaren kritika neutralizatzea, isiltzea. Administrazioaren politikak oso neoliberalak dira eta noski enpresarioen jarrera baita.
Horren aurrean gehiengo sindikalak behin eta berriro azpimarratzen du bere desadostasuna eta ahal duenean ez bakarrik kritikatu, baita ere borrokatu.
Kontseiluan ez dute nahi gehiengo sindikala bere pisuarekin egotea
Compañeras y compañeros:
Todas y todos sabemos, que el Gobierno Vasco no tiene competencias legislativas en materia laboral y no las tiene porque cuando se negoció y acordó el Estatuto de Gernika las materias socio-laborales en general y el empleo en particular no fueron incluidas en el texto.
También sabemos, que todos los Gobiernos españoles que ha habido desde entonces, se han negado sistemáticamente a transferir la mera gestión de las mismas en los términos señalados en el Estatuto.
En esta cuestión siempre han contado además, con el entusiástico apoyo, mejor dicho con la exigencia de CEOE y de los sindicatos españoles, siempre en una clave de férreo centralismo.
Su línea argumental ha sido la defensa de la unidad de mercado, o la solidaridad, que nada tiene que ver con el debate en cuestión, que es un tema estrictamente político. Obviamente todos sabemos que estas organizaciones viven del estado y que buena parte de los fondos les viene, precisamente, de la gestión del empleo.
Ante esta situación el Gobierno Vasco tendría que haber hecho por lo menos dos cosas:
* La primera, tal y como se comprometió el Lehendakari en su comparecencia parlamentaria de 2002, asumir unilateralmente las competencias pendientes, por lo menos en los términos acordados y abrir un proceso de confrontación democrática para avanzar por este camino.
* La segunda, incorporar en cualquier texto del nuevo marco jurídico-político, las competencias plenas socio-laborales.
Pues bien, no ha hecho ni una cosa, ni otra, y pensamos que tenemos motivos fundados para decir que están haciendo justo lo contrario y a los hechos nos remitimos.
Si hoy estamos aquí, es para denunciar precisamente la impostura política de la creación por decreto, además por decreto, del llamado Consejo Vasco de Empleo, abriendo un espacio de autogobierno ficticio, vamos, puro camelo.
El Consejero de Trabajo ha dicho públicamente en alguna ocasión, que este tipo de iniciativas responden precisamente a ese compromiso unilateral de arrancar parcelas de gestión al ejecutivo español. ¿De verdad se lo cree? o es algo que entra dentro de la mera propaganda política.
¿Piensa Azkarraga en serio que ante una asunción de competencias real, efectiva, el ejecutivo de Madrid no se hubiese opuesto rotundamente e incluso histéricamente?.
¿Piensa de verdad Azkarraga que la patronal y UGT y CCOO, que han defendido una y otra vez que se asuma la transferencia de empleo en los términos que nos quiere dar Madrid, van a avalar una dinámica de exigencia, de reivindicación, de hechos consumados que desafíen al Gobierno español?
Evidentemente no. El Gobierno Vasco, con la puesta en marcha de este Consejo pretende crear o recrear un autogobierno en el papel, puramente retórico, incorporando además al INEM, dando carta de naturaleza a la no transferencia de las políticas de empleo. Por eso están UGT, CCOO y la patronal, por eso el Gobierno español no ha dicho nada.
Si el Gobierno español se ha enterado de la iniciativa estará encantado, porque todo lo que sea jugar al autogobierno sin competencias, y que esto lo haga un ejecutivo de perfil mayoritariamente abertzale con la entusiasta participación de UGT, CCOO y la patronal es lo mejor que les puede pasar.
La pretensión de este Consejo, ya lo hemos dicho, no es ampliar el autogobierno, la pretensión de este Consejo es aparentar que se hace algo, cuando no se está haciendo nada. Pero este Consejo también tiene otro objetivo que es cerrar el paso a las críticas que desde la mayoría sindical se están haciendo de las políticas y prácticas neoliberales de las administraciones vascas. Podemos decir incluso, que este es el objetivo principal.
En este mismo sentido los sucesivos planes de empleo del Gobierno Vasco no están siendo sino la aplicación de las políticas de precarización y flexibilidad laboral junto con las subvenciones a las empresas. No hemos aceptado estas políticas y no lo vamos a hacer, por eso han creado este Consejo, para aparentar un diálogo social que avale que todo siga igual: la precariedad en el empleo, los bajos salarios, la siniestralidad laboral...
No es un problema de falta de órganos de encuentro. En la CAPV ya hay órganos de encuentro como son el CRL y el CES. El problema es que la patronal no quiere asumir compromisos en estos ámbitos y se encuentra con una mayoría sindical que no está dispuesta a hacer simulacros de acuerdos.
Por eso en el llamado Consejo Vasco de Empleo, a la mayoría sindical le dejan en minoría y a partir de ahí lo tienen mucho más fácil para, como dicen ellos, al igual que en el resto de las comunidades autónomas, avanzar en el diálogo social, con los mismos contenidos, con el mismo formato, con el mismo nivel de autogobierno.
El resto es política de propaganda, es decir, hacer que se hace sin hacer, neutralizar las críticas de la mayoría sindical y todos contentos. Las Administraciones vascas porque siguen haciendo su política neoliberal en materia de contratación: ampliando las privatizaciones y las subcontratas, en vivienda, en servicios sociales. La patronal sin comprometerse a nada. UGT y CCOO haciendo lo que hacen en el resto del Estado, un sindicalismo de acompañamiento.
¿Este es el plus de autogobierno y de línea progresista que incorpora EA al Ejecutivo vasco? ¿Esta política de EA incluye marginar a la mayoría sindical vasca?.
¿El Plan Ibarretxe es para luego, es decir para cuando se haga la consulta?. ¿Es que acaso el luego puede ser creible, si en el mientras tanto el autogobierno se convierte en un puro simulacro creando por decreto órganos sin competencias en contra de la mayoría sindical vasca?. ¿Cuándo van a corregir el texto de su propuesta en el capítulo socio-laboral?.
Todo esto huele mal, nos da como se suele decir muy malas sensaciones, todo esto indica que tras las grandes palabras para el mañana, en el día a día la acción del Gobierno Vasco tiene un perfil muy plano, muy acomodaticio, tan acomodaticio, tan plano que en este viaje sólo les acompañan quienes no están de acuerdo con un nuevo marco jurídico-político. ¡Que casualidad!
La mayoría sindical vasca, además de denunciar estas cosas, tiene que seguir manteniendo la iniciativa, en propuestas y en dinámicas de acción. Abiertos evidentemente, al diálogo, a la negociación, siempre que ésta tenga contenidos, siempre que se respete el juego de las mayorías.
Mañana se va a reunir aquí en Lakua el Consejo Vasco de Empleo, la mayoría sindical no va a estar, aunque se nos ha anticipado que uno de los temas que se va a tratar en dicho ámbito va a ser el de la precariedad.
El combatir la precariedad es para la mayoría sindical una cuestión de primer orden porque es el denominador común de las privatizaciones, de las subcontrataciones, de la discriminación laboral que afecta fundamentalmente a las y los jóvenes y a las mujeres.
Precisamente por ello no podemos dejar este tema en ámbitos donde no van a cambiar las leyes, donde no se van a comprometer a hacer una política de inspección efectiva para eliminar el enorme fraude en la contratación, donde no van a asumir ningún cambio de sus prácticas generalizadas de contratos precarios.
En 1999 pusimos en marcha una campaña por las 35 horas. Hubo una propuesta en el CRL, hubo un gran esfuerzo de sensibilización en los centros de trabajo, hubo una gran huelga general y después le hemos dado en la negociación colectiva una atención preferente a esta reivindicación. Las 35 horas ya están en el sector público, las 35 horas ya están en algunos sectores de servicios, ya están en algunas empresas industriales y el camino de la reducción de jornada se va recorriendo con dificultades, pero vamos hacia adelante.
Esta es una buena referencia también para abordar desde la mayoría sindical el reto de la precariedad y de las cuestiones de empleo que le acompañan.
En conclusión compañeros y compañeras, que lo que menos necesitamos son nuevos órganos consultivos sobre competencias que no se tienen, que no estamos dispuestos a disolver nuestra mayoría sindical en un tripartismo que busca precisamente eso, que nuestro camino seguirá siendo el orientado por una posición genuinamente reivindicativa.