ELA denuncia que el acuerdo entre el PSOE y Cuidadanos no se aleja de las políticas del PP
El acuerdo insiste en las políticas europeas que nos han llevado al desastre actual. Así, se afirma el “firme compromiso con la estabilidad presupuestaria y el cumplimiento del Pacto de Estabilidad” de la Unión Europea, aceptando la soga que ha llevado a aprobar todo tipo de recortes, tanto en la época de Zapatero como en la de Rajoy. En lo que respecta a las medidas sociales, la mayor parte carecen de concreción, por lo que quedan a expensas de lo que decida el gobierno de turno.
ELA quiere destacar el apartado relacionado con el empleo:
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Sobre la negociación colectiva, lo acordado nada tiene que ver con la derogación de las últimas reformas laborales. Se mantiene la prioridad del convenio de empresa sobre el sectorial para todas las materias, excepto para la jornada y el salario base (no así para el resto de los conceptos salariales). Se establece un período máximo de ultraactividad de 18 meses; se siguen facilitando los descuelgues; se hace una loa a la necesidad de “mecanismos efectivos de adaptación negociada a las necesidades de las empresas” (como si no fuese ya excesiva la flexibilidad existente), y se plantea, profundizando en la centralización de la negociación colectiva, que “el ámbito provincial sectorial debe ser superado”.
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Sobre la contratación se establece un nuevo contrato temporal sin causa justificada y, aunque sin concretar demasiado, se apunta a una nueva reforma que facilite y abarate el despido de quienes tengan contrato indefinido. Además, se plantea que una parte del coste del despido sea sufragado por parte de los trabajadores y trabajadoras, que tendrán que aportar a un nuevo fondo.
En lo que respecta al derecho de autodeterminación de los pueblos, el acuerdo se opone tajantemente a cualquier tipo de referéndum que vaya en esa dirección. Además, a lo largo del texto existen múltiples referencias a la necesidad de “uniformizar” todo tipo de cuestiones en el ámbito del estado, profundizando en la involución centralizadora de las últimas décadas.
Por tanto, para ELA el acuerdo no es, en absoluto, “reformista y de progreso”, como se señala en su título. Al contrario, sus contenidos se acercan en muchos aspectos a las posiciones del PP, que podría suscribirlo sin muchos problemas.