Las precarias condiciones laborales impuestas por las empresas deterioran la salud de la clase trabajadora
ELA ha presentado un informe sobre las incapacidades laborales de los trabajadores y trabajadoras de Hego Euskal Herria. Su conclusión es clara: el deterioro de la salud de la clase trabajadora está directamente relacionado con las condiciones laborales precarias, el debilitamiento del sistema sanitario público y la falta de medidas preventivas en las empresas.
ELA rechaza las recientes declaraciones del presidente del PP, Alberto Núñez Feijóo, y de la presidenta de Confebask, Tamara Yagüe, a quienes acusa de criminalizar a las personas trabajadoras. “El objetivo de estos discursos es justificar recortes de derechos y presionar para que quienes están enfermos acudan igualmente a sus puestos de trabajo”. Recuerda que la semana pasada ambos defendieron que las personas en situación de incapacidad temporal perciban una menor prestación económica.
El informe señala que estudios internacionales relacionan directamente la precariedad laboral con un peor estado de salud. Los bajos salarios, la inseguridad contractual y la inestabilidad en el empleo incrementan un 61% el riesgo de depresión, un 77% el de ansiedad y un 51% el de suicidio. Además, las malas condiciones de trabajo también están vinculadas a un mayor riesgo de enfermedades cardiovasculares.
ELA responsabiliza a las patronales Confebask y CEN de impulsar este modelo laboral al negarse a elevar el salario mínimo hasta los 1.500 euros y fomentar fórmulas de contratación precaria, como los contratos temporales, fijos discontinuos o aquellos que finalizan durante el periodo de prueba. Según el sindicato, las administraciones actúan con "complicidad absoluta" y como consecuencia, Hego Euskal Herria cuenta con menos de la mitad de personal de inspección que la media europea.
El aumento de la pobreza entre la población trabajadora, el envejecimiento demográfico y el deterioro de la sanidad pública agravan todavía más esta situación. ELA destaca que, tras la pandemia, los problemas de salud mental han aumentado de forma significativa, especialmente entre las mujeres. Un ejemplo de colapso del sistema sanitario es la espera media de atención especializada en la CAPV superior a 60 días y en Navarra de 75 días, y la espera para intervenciones quirúrgivcas de 59 días en Osakidetza y 94 días en Osasunbidea.
Según el informe, la salud de la clase trabajadora de Hego Euskal Herria se encuentra entre las peores del Estado. La tasa de morbilidad hospitalaria es la más alta, un 10,85% superior a la media estatal en la CAPV y un 5,8% superior en Navarra. Las tasas de incapacidad laboral también se sitúan entre las más elevadas, aunque su duración media es inferior, especialmente en Navarra. Las bajas gestionadas por las mutuas suelen prolongarse más tiempo y ELA alerta de que las incapacidades relacionadas con la salud mental se han incrementado un 490% en los últimos años.
La siniestralidad laboral constituye otro de los principales factores que deterioran la salud de la población trabajadora. Confebask fue responsable de 67.054 accidentes laborales en 2025 y CEN de 25.615 en 2024. La CAPV y Navarra son, a su vez, los dos territorios del Estado que más enfermedades profesionales reportan y, en particular, los que más enfermedades cancerígenas provocan. ELA denuncia una importante infradeclaración tanto de accidentes como de enfermedades laborales, es decir, hay muchos más accidentes laborales y enfermedades profesionales de lo que dicen los datos oficiales.
Ante esta situación, ELA sostiene que el deterioro de la salud laboral responde a la apuesta empresarial por la precariedad y a unas políticas públicas que debilitan los servicios públicos. Por ello plantea, entre otras medidas:
-
Desarrollar políticas contra la pobreza y a favor de una mayor distribución de la riqueza.
-
Acabar con la precariedad laboral:
-
Elevar el salario mínimo en Hego Euskal Herria hasta los 1.500 euros
-
Obligar a las empresas a destinar el 1% de su gasto a políticas de prevención.
-
Reforzar la sanidad pública:
-
La creación de servicios públicos de prevención con capacidad para exigir medidas preventivas a las empresas
-
La publificación de las mutuas
-
Una inversión equiparable a la media europea.
- Incrementar los recursos de la Inspección de Trabajo hasta alcanzar la media europea: de 56 a120 en la CAPV y de 15 a 50 en Navarra.
-
Impulsar medidas de rejuvenecimiento de las plantillas, entre ellas el adelanto de la edad de jubilación.