Por la justicia social y contra el fascismo, el próximo paso es lograr un SMI propio
ELA celebró el Primero de Mayo en manifestaciones que tuvieron lugar en Bilbao e Iruñea, bajo el lema 'SMI 1.500. Jo ta ke hemen erabaki arte'. La reivindicación que llevó a convocar la huelga general del 17M junto con otros sindicatos fue el principal mensaje del Primero de Mayo, un lema claro y directo.
Esta jornada del Primero de Mayo ha sido un hito en este recorrido. La misión de los miles de militantes de ELA es hacer frente a las consecuencias de un capitalismo cada vez más salvaje: luchar contra el imperialismo, la guerra y, en suma, contra el fascismo. Para ELA los ejes de la lucha deben ser la defensa de la democracia y de la soberanía social. En este momento, sin olvidar otras reivindicaciones, la del SMI de 1.500 euros reúne todos los elementos para unir las luchas.
Un salario mínimo propio
En este sentido Mitxel Lakuntza, secretario general de ELA, ha hablado claro: “Hemos dicho una y otra vez que no cejaremos hasta tener un salario mínimo propio”. Un salario digno serviría sobre todo para mejorar las condiciones de vida de miles de trabajadoras, y nos acercaría a la justicia social y feminista. “No queremos que nadie más decida en nuestro nombre; no queremos que nadie nos imponga su precariedad desde Madrid; de hecho, afirmar que mejorar el salario mínimo es insolidario es puro españolismo”, ha añadido.
En sus intervenciones al final de la manifestación de Iruña, Muñoa y Pascual lamentaron que en el Parlamento navarro PSN y Contigo-Zurekin uniesen sus votos a los del PP y VOX en contra de un SMI propio para Navarra. Los oradores interpelaron también a la presidenta Chivite para que Nafarroa asuma la competencia para fijar un SMI propio, algo que beneficiaría a la gente que en peor situación está en el mercado de trabajo (en especial migrantes y mujeres).
En Bilbao, Lakuntza criticó a Gobierno Vasco y patronal por la mesa de diálogo social. El secretario general de ELA acusó al gobierno de amenazar a la mayoría sindical; asimismo, tachó la mesa de "antidemocrática" y de "instrumento de propaganda". También reclamó al gobierno que deje a un lado el proyecto de ley de participación institucional.
En los actos de Bilbao e Iruña se envió un mensaje de solidaridad con las trabajadoras y trabajadores que participan en numerosas movilizaciones y huelgas, y se destacó que ante los EREs y despidos que destruyen empleo la tarea del sindicato es defender los puestos de trabajo. “El trabajo de ELA no es votar lo que quiere la empresa; el sindicato debe defender el empleo hasta el final”, dijo el secretario general.
Además, Lakuntza subrayó que ELA es un sindicato antirracista, y que frente a quienes tratan de criminalizar a los migrantes la organización y lucha en los centros de trabajo son la respuesta más eficaz.
Además de defender los derechos sociales, en este Primero de Mayo se reivindicó también el derecho a vivir y trabajar en euskera.