Aumenta el empleo, pero también la precariedad y el desempleo entre las mujeres
En el tercer trimestre del año ha aumentado la ocupación en 19.800 personas en Hego Euskal Herria. De ellas, 12.700 son hombres y 7.100 mujeres, por lo que los hombres concentran el 64,1% del empleo creado. Pese al incremento de la ocupación, los datos muestran un deterioro de las condiciones laborales, especialmente en lo relativo a la jornada parcial.
El empleo a jornada parcial aumenta en 24.100 personas, mientras que la ocupación a jornada completa se reduce en 4.300. Esta evolución refleja que el crecimiento del empleo se está produciendo a costa de una mayor parcialidad. Además, esta situación afecta de manera muy desigual a hombres y mujeres: el 23,5% de las mujeres trabaja a tiempo parcial, frente al 7,3% de los hombres, lo que evidencia la persistencia de una brecha de género en las condiciones de trabajo.
Por su parte, la tasa de temporalidad no se reduce y continúa en el 18%. La precariedad de los contratos sigue afectando en mayor medida a las mujeres, cuya tasa de temporalidad alcanza el 21,5%, frente al 14,4% de los hombres. Estos datos muestran que la creación de empleo no está suponiendo una mejora generalizada de la calidad del trabajo.
En cuanto al desempleo, la evolución es especialmente preocupante para las mujeres. En el último trimestre, el paro ha aumentado en 15.300 mujeres, mientras que entre los hombres ha descendido en 8.800 personas. En términos interanuales, hay 11.400 personas desempleadas más, de las cuales 8.200 son hombres y 3.300 mujeres. Esta evolución confirma que el desempleo continúa siendo un problema relevante y que su impacto presenta diferencias entre hombres y mujeres.
La tasa de paro se sitúa en el 7,2% en la CAPV y en el 9,2% en Navarra. Las mujeres sufren especialmente esta situación, sobre todo en Navarra, donde la tasa de desempleo femenino alcanza el 11,4%. Entre los hombres, la tasa es del 6,3% en la CAPV y del 7,2% en Navarra. La diferencia territorial y de género evidencia que el desempleo sigue afectando de manera desigual.
Por último, el desempleo juvenil continúa sin reducirse y alcanza al 21% de las personas jóvenes. Uno de cada cinco jóvenes se encuentra en paro, una realidad que refleja las dificultades para acceder al empleo y la necesidad de adoptar medidas que garanticen oportunidades laborales dignas y estables.
En definitiva, aunque la ocupación ha aumentado en el tercer trimestre, esta evolución no puede valorarse al margen del deterioro de otros indicadores. El incremento del trabajo a tiempo parcial, la persistencia de una elevada temporalidad, el aumento del desempleo femenino y las dificultades de acceso al empleo de la juventud muestran que siguen sin resolverse los problemas estructurales del empleo en Hego Euskal Herria.