Mejoran los datos, pero continúan los problemas estructurales
En el segundo trimestre del año, el número de personas ocupadas ha aumentado en 12.900 respecto al trimestre anterior. El incremento es mayor en términos relativos en Navarra (+1,64%), con 5.100 personas ocupadas más. En la CAPV el aumento es de 7.800 personas, aunque en términos porcentuales es menor (+0,78%). La creación de empleo se concentra principalmente entre las mujeres, con un aumento de 11.900 personas ocupadas, frente al incremento de 900 entre los hombres.
En términos interanuales, el empleo crece en 10.000 personas. Sin embargo, esta evolución positiva oculta un importante deterioro entre las mujeres: se han destruido 7.600 empleos, mientras que entre los hombres se han creado 17.500, lo que amplía la brecha de género.
El empleo a jornada parcial se reduce respecto a los trimestres previos, con una tasa del 13,4%, ocho décimas menos que en el trimestre anterior. Este descenso responde a una mejora en la contratación, con un aumento de los contratos a jornada completa y una reducción de la parcialidad. Aun así, la jornada parcial sigue afectando de forma muy desigual: el 20,9% de las mujeres trabaja a tiempo parcial, frente al 6,5% de los hombres.
Aunque la temporalidad desciende ligeramente, la tasa sigue siendo elevada y se sitúa en el 17,7%. Además, en el último trimestre se ha ampliado la diferencia entre hombres y mujeres: la tasa es del 13,8% entre los hombres y del 21,5% entre las mujeres, lo que confirma una mayor precariedad entre ellas.
El desempleo registra un descenso importante tras el fuerte aumento del primer trimestre. La tasa de paro se sitúa en el 7,3%, lo que supone una caída de 1,1 puntos y un regreso a los niveles de hace un año. La tasa de paro es del 6,9% entre las mujeres y del 7,7% entre los hombres. La nota negativa la vuelve a poner el desempleo juvenil, que empeora de nuevo y alcanza el 23%.
En definitiva, los datos muestran una evolución positiva respecto al trimestre anterior, con un aumento del empleo y un descenso del desempleo tras el deterioro registrado a comienzos de año. Sin embargo, esta mejora no debe ocultar que siguen existiendo problemas estructurales como la elevada precariedad, la persistencia de una importante desigualdad entre hombres y mujeres y el empeoramiento del desempleo juvenil.