Seguimiento del 100% en la tercera jornada de huelga
ELA señala que el conflicto tiene su origen en la imposibilidad de las personas trabajadoras de conciliar su vida personal y laboral. El sindicato denuncia la inexistencia de un calendario laboral definido, la falta de planificación de vacaciones, los continuos cambios de jornada y horario, así como la negativa de la empresa a facilitar adaptaciones o reducciones de jornada.
ELA ha explicado que, tras iniciar un proceso de negociación para regular estas cuestiones, no se logró alcanzar ningún acuerdo con la empresa. Esta situación derivó en una reivindicación más amplia por parte de la plantilla, centrada en la dignificación de sus condiciones laborales.
En este contexto, reclama la negociación de un convenio colectivo propio que, además de ordenar el calendario laboral, incluya mejoras sociales y económicas respecto al convenio del metal que actualmente se aplica sin mejoras adicionales.
ELA ha subrayado que este conflicto demuestra que ninguna empresa es demasiado pequeña para organizarse y defender mejoras laborales, y ha insistido en que la dignificación del trabajo no se limita únicamente a los salarios, sino que incluye también aspectos fundamentales como la conciliación y la calidad de vida.