La clase trabajadora mundial, muro de contención del fascismo
El sindicalismo internacional en una pieza fundamental para hacer frente al avance del fascismo y el imperialismo. Esa es la principal conclusión que extrae ELA tras participar en distintos encuentros de sindicalismo internacional, en Argentina y en Brasil, respectivamente.
Así, una delegación de ELA participó en una jornada internacional de debate y reflexión celebrada en La Plata, Argentina, el 22 de marzo. Bajo el lema `A 50 años del golpe de Estado, resistimos a la dictadura de ayer y al fascismo de hoy´, los principales sindicatos del país suramericano, -la CTA Autónoma, la CTA de los Trabajadores y la CGT-, organizaron un encuentro en el que también estuvo presente ELA, de la mano de Luis Fernández, responsable de Sindicalización y Militancia en la Ejecutiva. Del mismo modo, el sindicato estuvo presente en la I Conferencia Antifascista y por la Soberanía de los Pueblos, celebrada en Porto Alegre, Brasil, del 26 al 29 de marzo.
A pesar de tratarse de dos países con distinta idiosincrasia, comparten retos globales como el auge del fascismo. Así, en el encuentro de Argentina proclamaron que la unidad sindical es la clave del éxito para derrotar al fascismo y hacer frente a las dictaduras. Al igual que en Argentina, en Brasil el debate también se centró en el crecimiento global de la extrema derecha y de las fuerzas neofascistas, y en la necesidad de articular respuestas colectivas desde el ámbito sindical, social y político, reforzando la cooperación internacionalista y la defensa de los derechos sociales, laborales y colectivos. Una reflexión que ELA comparte y por la que decidió adherirse a la Declaración de Porto Alegre, un llamamiento internacional a reforzar la unidad frente al avance del fascismo y el imperialismo, así como a defender la soberanía de los pueblos desde una perspectiva democrática y social.
Y en ese reto por aunar fuerzas frente al fascismo tiene mucho que decir la clase trabajadora. Tal y como afirmó en el encuentro de Buenos Aires Luc Triangle, secretario general de la Confederación Sindical Internacional (CSI), en su intervención, “De 1976 a 1983 fueron los años más oscuros de la historia argentina, pero los trabajadores fueron el motor de la lucha para terminar con la dictadura militar. Lo que vemos hoy en el mundo tal vez no sea un golpe militar, pero si se trata de un golpe de multimillonarios, de la extrema derecha que atacan a la democracia, los derechos humanos, y la clase trabajadora. Los Milei, los Bolsonaros, los Trumps tienen la misma agenda que los militares en la década de 1970, y como las dictaduras, a lo que primero apuntan es los sindicatos”.
En la misma línea, en el congreso de Brasil, ELA participó activamente en la conferencia principal `El enfrentamiento de los trabajadores al neoliberalismo y al fascismo´, junto a organizaciones sindicales y políticas, donde subrayaron el papel clave del sindicalismo en la contención de las dinámicas autoritarias.
Además, participó en otras actividades impulsadas por el Comité para la abolición de las deudas ilegítimas (CADTM), en las que se analizó `La internacional neofascista´, y donde también hubo espacio, junto a organizaciones de naciones sin Estado, para reflexionar sobre “la contribución de los Derechos Colectivos de los Pueblos a la lucha global contra el fascismo”. En este espacio destacaron la importancia del derecho de autodeterminación y la soberanía como herramientas fundamentales para mejorar las condiciones materiales de la clase trabajadora.
Una idea que también se escuchó en Argentina, donde, en el eje del debate hubo dos ideas principales: en primer lugar, la lucha sindical y el internacionalismo son fundamentales para contener el avance del fascismo a nivel mundial; y dos, es urgente neutralizar el negacionismo que exhibe la extrema derecha.
Los participantes en La Plata subrayaron la importancia de lucha sindical en las calles, al tiempo que alertaron de la importancia de organizarse desde abajo para hacer frente a la privatización y la destrucción de los derechos conquistados en las luchas sociales.
El evento de La Plata contó con la presencia de 73 referentes sindicales de Brasil, Chile, Uruguay, Paraguay, Bolivia, Perú, Costa Rica, Honduras, República Dominicana, Italia, Francia, Alemania, Bélgica, España, Galicia, País Vasco, Portugal y Australia. Se constituye así como la delegación más importante en la historia del movimiento sindical argentino desde la recuperación de la democracia.
Además de Luc Triangle, secretario general de la Confederación Sindical Internacional (CSI), destacó la presencia de su homólogo de la Confederación Sindical de las América (CSA), Rafael Freire y los líderes de las CTA, por la Autónoma, Hugo Godoy, y por la de Los Trabajadores, Hugo Yasky. También intervinieron el Premio Nobel de la Paz, Adolfo Pérez Esquivel, el referente de la Coordinadora de Centrales Sindicales del Cono Sur, Quintino Severo.
Las jornadas culminaron el 24 de marzo, en Buenos Aires y en todo el país, con la marcha por Memoria, Verdad y Justicia.
Asimismo, la participación en esta conferencia ha servido a ELA para tejer alianzas con otros sindicatos y movimientos políticos, tanto a nivel estatal como internacional, fortaleciendo redes de colaboración imprescindibles para hacer frente al avance global de la extrema derecha. ELA reafirma así su compromiso con la lucha antifascista y con la construcción de alternativas que garanticen una sociedad más justa, democrática y basada en los derechos de los pueblos.