MOVILIDAD

La movilidad es también una cuestión de clase

19/05/2026
La movilidad es también una cuestión de clase
Según un estudio realizado por la EHU y el BC3, existe una brecha social en la compra de vehículos eléctricos.

A nivel estatal, los vehículos eléctricos se concentran en manos de las personas que tienen altos ingresos, alto nivel educativo y en los hogares que viven en los centros urbanos (sobre todo en Madrid y Barcelona).

Actualmente se ofrece el coche eléctrico como la principal alternativa a la movilidad sostenible, pero detrás de ella hay un interés por hacer negocio. No es casualidad quién compra estos coches. La investigadora Merce Amich explica que los vehículos eléctricos son comprados principalmente por personas de altos ingresos, con un alto nivel educativo y que viven en zonas urbanas. Este dato muestra la significativa brecha social a la hora de adquirir vehículos.

Además, la compra de coches se realiza con importantes subvenciones públicas (Planes MOVES). Pero es evidente la ineficacia de las mismas. El estudio concluye que las ayudas públicas actuales no corrigen esta brecha, sino que la profundizan. Las subvenciones llegan principalmente a los hogares con mayores recursos económicos, es decir, se conceden a personas que también pueden comprar un vehículo sin ayuda. Se están destinando muchos fondos públicos para ayudar a comprar vehículos bastante exclusivos y caros. Además, muchos usuarios no sustituyen sus vehículos antiguos, sino que añaden el vehículo eléctrico a la flota, lo que anula el impacto ambiental de las ayudas.

El reto de descarbonizar la movilidad es grande. El transporte por carretera es uno de los mayores retos en la lucha contra el cambio climático, ya que es el único sector en el que las emisiones siguen creciendo. El parque automovilístico estatal es uno de los más antiguos de Europa y está muy lejos de los objetivos: a pesar de que se pretenden alcanzar los 5,5 millones de vehículos eléctricos para 2030, en la actualidad solo hay 600.000 (según la DGT). El estudio destaca que en otros países este proceso se está llevando a cabo de mejor manera. Con el fin de mejorar el proceso, democratizar esta tecnología y alcanzar los objetivos climáticos, la investigadora propone sobre todo dos medidas principales: fijar un límite máximo de renta para recibir subvenciones que permita que los recursos lleguen a los más necesitados, y restablecer la condición de desmantelamiento forzoso de los vehículos de combustión antiguos.

La principal medida para la descarbonización de la movilidad está siendo impulsar las ventas de coches eléctricos, siempre en beneficio del mercado, y olvidando que en el camino hacia la descarbonización real lo importante es reducir la movilidad.