“Estos no son los presupuestos que necesita Navarra”

Según se ha denunciado en el acto, se trata de un presupuesto hecho para satisfacer los intereses de los bancos y de las élites económicas, y no son los que la sociedad navarra necesita. “Por un lado, no se cuestiona ni la deuda pública –por la cual en 2018 se pagarán 332,7 millones, de los cuales 171 millones son deuda ilegítima– ni el Convenio Económico, que se basa en un sistema perverso y totalmente opaco, por el que pagaremos 541 millones en 2018, mucho más de lo que indican los informes técnicos del propio Gobierno de Navarra. Y por otro lado, se insiste en las políticas del pasado, como la apuesta por el Tren de Alta velocidad frente a la opción de un tren público y social, el bloqueo de la negociación colectiva en el sector público, el mantenimiento del Consejo de Diálogo Social o la negativa a introducir las cláusulas sociales en las contrataciones públicas”.
Si bien se han reconocido algunos avances en el área de derechos sociales o el fin de la red clientelar y privilegios ligadas al llamado “diálogo social”, en el acto se ha destacado que la mayoría de recortes de la época de UPN continúan sin revertirse, porque no ha se ha producido todavía un cambio estructural en la política fiscal y presupuestaria de Navarra.
Las y los representantes de la Carta de Derechos Sociales de Euskal Herria y del Parlamento Social también han presentado las alternativas que han venido desarrollando. “Es imprescindible un cambio estructural en las políticas públicas, poner la vida en el centro. Nos reafirmamos en la necesidad de impulsar un cambio social basado en el reparto de la riqueza y el trabajo, la creación de empleo de calidad, la sostenibilidad de la vida y el compromiso con las libertades y los derechos culturales. Para ello es necesario, entre otras medidas, una reforma fiscal profunda, una auditoría de la deuda, participación social o el derecho a tomar en Navarra las decisiones sobre el modelo social y económico”.