El convenio estatal de droguerías firmado por UGT y CCOO empeora gravemente las condiciones de las trabajadoras navarras del sector

07/02/2018
El acuerdo alcanzado en Madrid facilita la desaparición de las condiciones más favorables heredadas del desaparecido convenio navarro. ELA se reafirma en la urgencia de un acuerdo que priorice los convenios navarros, ante la amenaza creciente y real de la estatalización de la negociación colectiva.

El Gobierno de Zapatero aprobó en 2011 una reforma laboral que abrió la posibilidad de que los convenios estatales pudiesen reservarse determinadas materias de negociación, invalidando (total o parcialmente) los convenios provinciales. Esta reforma laboral está siendo utilizada por UGT, CCOO y la Patronal para imponer desde Madrid convenios estatales (construcción, hostelería, metal, restauración colectiva…). La estatalización de la negociación colectiva está suponiendo el empeoramiento de las condiciones laborales de miles de trabajadores y trabajadoras navarras.

En esta ocasión, las trabajadoras y trabajadores del comercio de droguerías van a ser las damnificadas. UGT y CCOO firmaron en 2014 el primer convenio estatal de ese sector, lo que supuso la desaparición del convenio navarro. UGT y CCOO argumentaron que las trabajadoras y trabajadores navarros de ese sector no iban a empeorar sus condiciones porque las iban a mantener como condición más beneficiosa. Sin embargo, en este segundo convenio se recoge expresamente que "no se considerarán condiciones más beneficiosas los derechos que provengan de la aplicación de convenios provinciales o autonómicos que se vinieran aplicando con anterioridad al I Convenio Estatal".

En consecuencia, las personas navarras que trabajan en este sector, principalmente mujeres, van a ver empeoradas sus condiciones de trabajo: rebaja salarial y más jornada de trabajo.

Todo ello demuestra la gran necesidad del acuerdo propuesto por ELA y LAB, y rechazado por UGT y CCOO, para otorgar prioridad aplicativa a los convenios navarros. El objetivo de la propuesta es garantizar que sean los trabajadores y trabajadoras navarras las que negocien sus condiciones de trabajo sin injerencias desde Madrid.