ELA anuncia un recurso contra el gobierno de Chivite
ELA realizó hace un año la petición de que el convenio de referencia para las empleadas del hogar fuera el Convenio de Limpieza de Edificios y Locales de Navarra. Dicha petición se realizó hace un año y durante este tiempo el Departamento de Trabajo, que depende de la presidenta Chivite, no ha hecho ni siquiera el esfuerzo de contestar. Por ello, ante el silencio administrativo negativo, ELA ha optado por recurrir dicha inacción mediante un recurso.
El propio Estatuto de los y las Trabajadoras recoge la posibilidad mencionada. El artículo 92.2 del Estatuto habilita al órgano competente de la correspondiente Comunidad Autónoma, en este caso, el Departamento de Trabajo de Navarra, a extender los efectos de un convenio colectivo en vigor a un sector donde haya ausencia de partes legitimadas para negociar. En este caso, se entiende que el sector de empleo de hogar es un sector con estas características y por ello, deberían tener el derecho a que se les aplique un convenio de referencia, como puede ser el convenio de limpieza.
Asimismo ELA interpela a los partidos políticos que apoyan al Gobierno de Navarra y a los que con su apoyo o abstención permiten que el Gobierno apruebe sus presupuestos anuales. Con dichos presupuestos se perpetúa el actual sistema de cuidados, basado en la precariedad y en la privatización, y no se da respuesta a las reivindicaciones de la Huelga Feminista General del 2023. Si existen alrededor de 9.000 empleadas de hogar en Navarra es porque los servicios públicos actuales son insuficientes y no cubren las necesidades asistenciales actuales.
Por todo ello, ELA exige al Gobierno de Navarra que dé pasos para dignificar las condiciones de las empleadas de hogar, estableciendo un convenio colectivo de referencia para ellas. Asimismo, reivindica un sistema de cuidados público, gratuito, universal, de calidad y corresponsable.
Cabe destacar que el empleo de hogar, sector feminizado y racializado, es uno de los sectores más precarios a día de hoy. Se estima que actualmente trabajan unas 9.000 personas como empleadas de hogar en Navarra, de las cuales el 25% estarían sin regularizar, añadiendo más precariedad e inseguridad a su trabajo.