ELA exige al Gobierno de Navarra aumentar los recursos para garantizar la salud y seguridad de las personas que retornan a la actividad laboral
Los datos sanitarios demuestran que a día de hoy estamos todavía lejos de controlar la pandemia, por lo que resulta totalmente incoherente defender el confinamiento social y retornar la actividad laboral en sectores no esenciales. En este contexto, ELA ha advertido que en los próximos meses, incluso a partir del momento en que la extensión del COVID-19 pueda considerarse controlada, será necesario contar con medidas preventivas eficaces en los centros de trabajo para evitar de nuevo la propagación del virus y garantizar la salud de trabajadores y trabajadoras.
La semana pasada, ELA hizo pública una propuesta con el objetivo de garantizar la seguridad y salud de las plantillas en el retorno a la actividad laboral. Para eso, el sindicato considera imprescindible el aumento de recursos para el control de los centros de trabajo y la implicación directa de la autoridad pública. En concreto, ELA considera que debe ser prioritaria la incorporación inmediata de 50 personas al ISPLN y a la Inspección de Trabajo, una cifra que nos permitiría alcanzar la media de inspectores e inspectoras de la Unión Europea y certificar la implantación de medidas efectivas con carácter previo a la reanudación de la actividad.
Sin embargo, el Gobierno de Navarra ha optado por aprobar una guía en la que se contienen unas recomendaciones para la reanudación de la actividad en la industria y en la construcción. En opinión de ELA, esta guía tiene las siguientes carencias:
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No contiene ninguna medida que garantice su cumplimiento, sino que se limita a hacer una serie de recomendaciones.
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No contempla un compromiso claro de cese de la actividad por parte de las empresas que pongan a sus trabajadores y trabajadoras en riesgo de contagio como consecuencia de la falta de medidas preventivas.
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No prevé la contratación de personal de inspección suficiente para realizar las labores de investigación y garantizar las medidas preventivas básicas. Con los recursos de los que disponen actualmente el ISPLN y la Inspección de Trabajo no es posible realizar una labor de investigación en los centros de trabajo.
Por todo lo anterior, ELA se reafirma en su decisión de intentar paralizar la actividad de todos los centros de trabajo donde no se garantice la seguridad y salud de las plantillas.
En esta grave crisis sanitaria es imprescindible reorientar los recursos, y por eso ELA exige al Gobierno de Navarra poner los medios necesarios para garantizar la seguridad y salud de los trabajadores y trabajadoras navarras.