ELA lamenta que el Gobierno de Navarra esté defendiendo el interés patronal por encima de la salud de la ciudadanía
ELA considera una buena noticia la decisión del Gobierno de paralizar las actividades no esenciales, aunque debía haberse tomado hace varios días, cuando ya era evidente que los centros de trabajo eran uno de los focos principales de contagio. Pese a que la inclusión o no de algunos sectores en el listado de esenciales puede ser discutible, ELA cree que en líneas generales se trata de una medida positiva que prioriza la salud pública y una más rápida recuperación de la normalidad. Sin embargo, el sindicato exige que el coste de la medida no recaiga en la clase trabajadora, algo que no sucede en el Decreto aprobado ayer puesto que el permiso retribuido recuperable hace que el 100% del sacrificio repercuta en los trabajadores y trabajadoras.
En ese sentido, ELA quiere mostrar su preocupación por las declaraciones de la Presidenta María Chivite en la que reclama flexibilidad a la hora de aplicar el nuevo Real Decreto en Navarra. Cabe recordar que, a diferencia de lo que ELA reclamaba, tanto el Gobierno de Navarra como la CEN se han mostrado contrarios a la paralización de las actividades no esenciales. Por eso las declaraciones de la Presidenta pretenden conseguir que sean las menos empresas posibles las que tengan que paralizar su actividad, una reivindicación coincidente con la de la Patronal y contrario a los criterios sanitarios y al posicionamiento de la comunidad ciéntifica.
Por otro lado, ELA insiste en denunciar las peligrosas condiciones en las que están trabajando las personas de las actividades esenciales, en muchos casos labores sanitarias y de cuidados, en su mayoría mujeres que están expuestas en la primera línea de expansión del virus.
Asimismo, el sindicato emplaza al Gobierno de Navarra a ser especialmente vigilante en los ERTEs presentados por empresas con contratos públicos en vigor (colectividades, transporte escolar, limpieza...) con el objetivo de que el personal subcontratado no vea reducido ni su empleo, ni sus derechos laborales y salariales.
Recuperar lo antes posible la actividad económica es también la preocupación de ELA. Hablamos de empleo, y esta pandemia va dejar muchas lecciones. Por ejemplo, habrá que abordar la cada vez mas necesaria transición productiva, social y ecológica. Pero entre tanto, es prioritario evitar el “coma sanitario” (hoy ya una realidad), por delante de un hipotético “coma económico”.