Icono, subcontrata de las grandes compañías de telefonía, en huelga indefinida
La plantilla de Icono Spain Group, empresa subcontratada por las principales operadoras de telecomunicaciones (Euskaltel, Jazztel, Orange, MásMóvil y Simyo), ha iniciado una huelga indefinida. La decisión llega tras años de irregularidades laborales y la negativa sistemática de la dirección a sentarse a negociar una solución digna para la plantilla.
Es un conflicto marcado por el "dumping" laboral y la falta de seguridad. La plantilla (11 personas representadas por un delegado de ELA) denuncia una situación de vulnerabilidad que afecta tanto a su estabilidad económica como a su integridad física. Entre los motivos principales que han forzado el paro indefinido, están el incumplimiento del convenio colectivo: la empresa aplica actualmente un convenio derogado en 2015, negándose a implementar el Convenio del Metal de Navarra, que es el marco legal que corresponde por su actividad y territorio.
Además, hay irregularidades salariales y horarias: demoras constantes en el pago de las nóminas, así como la imposición de horas extraordinarias encubiertas que no son remuneradas ni compensadas. Existen deficiencias graves en prevención de riesgos: la plantilla desempeña su labor con vehículos deteriorados y con materiales en mal estado, lo que supone un riesgo constante para su seguridad en el día a día.
A pesar de que estas reivindicaciones han sido trasladadas a la dirección de Icono de manera reiterada a lo largo de los últimos años, la empresa ha optado por el inmovilismo. La representación sindical señala que la huelga se mantendrá firme hasta que la dirección acceda a una mesa de negociación real con soluciones tangibles: "No pedimos nada que no nos corresponda por ley. Es inadmisible que en 2026 sigamos con convenios de hace una década, cobrando tarde y trabajando con materiales que ponen en peligro nuestra vida. La huelga no terminará hasta que la empresa deje de mirar hacia otro lado".
El conflicto pone también en el foco a gigantes como Orange, MásMóvil o Euskaltel, quienes, como clientes principales, permiten que sus subcontratas operen bajo condiciones que vulneran los derechos básicos de los y las trabajadoras que hacen posible su servicio técnico en Navarra.