¿Te preocupan las condiciones de seguridad en las que viajan tus hijas/hijos?
La normativa de tráfico recoge claramente cómo se deben realizar los descansos de las personas que conducen los autobuses. Es una materia suficientemente regulada como para que nadie la pueda incumplir, principalmente porque lo que están transportando son personas, y eso son palabras mayores.
Es verdad que la normativa recoge que las empresas no están obligadas a controlar los servicios que se realizan en un radio de 50 kilometros desde el centro de trabajo, pero ¿evita esto que se esté incumpliendo la normativa? A nuestro entender, no.
La normativa exige que los autobuses lleven un aparato que controla el tiempo de conducción, y cada chófer tiene una tarjeta personalizada que controla su tiempo de conducción y descanso. En Navarra, a diferencia de otros territorios limítrofes (Aragón, La Rioja... que obligan a poner la tarjeta con independencia de los kilometros que se trabajen), las empresas no obligan a sus chóferes a colocar la tarjeta desde el primer servicio.
¿Qué significa esto? Un chófer puede empezar su jornada laboral a las 4:30 de la madrugada, momento en el que normalmente van a la cochera para realizar el servicio matinal a las fábricas. Una vez acabado este servicio, suelen realizar otros o esperan hasta que llegue el momento de hacer los servicios de colegios o institutos. Para entonces, llevan en pie más de 4 horas, pero como en todos esos servicios no están obligados a poner la tarjeta que controla la jornada laboral, el marcador está a cero.
Si después de llevar a nuestros hijos/as al colegio (o el servicio de fábricas de turno mañanas), les contrata el mismo colegio para hacer una excursión al Acuario de Donostia (radio de más de 50 km) en ese momento sí están obligados a poner la tarjeta para que comience a contar el tiempo de conducción (con sus límites de horas, obligación de descansos...), pero ¡ojo! han podido pasar hasta 5 horas desde el primer servicio al volante, y puede que todo no haya sido conducción (tiempos de espera entre servicios, preparación de vehículos, etc).
Además, ese mismo chófer ha podido estar trabajando la noche anterior haciendo los servicios de fábricas de noche, o incluso trabajando de noche en cualquier otra empresa (existen casos reales), sin que ese tiempo se compute de ninguna manera.
¿Las empresas tienen capacidad de contralar todo esto para evitar las condiciones de precariedad por las que los y las trabajadoras deben hacer su jornada repartida durante 24h? Sin ninguna duda sí, pero nos demuestran que no tienen interés.
En estos momentos se está negociando el Convenio Sectorial de Transporte de Viajeros, y ELA está reclamando que la Tarjeta Tacógrafo se active desde el kilómetro 0, desde el primer servicio, y que se controle para estar seguros de que todos las y los chóferes cumplen la normativa y trabajan bajo condiciones de seguridad. Sabemos que los/as trabajadores/as del sector están de acuerdo con esta propuesta, por nuestra propia seguridad. Y sabemos también que en otros lugares las empresas obligan a ponerlo... Por tanto, ¿por qué en Navarra no se quiere hacer? ¿Qué quieren ocultar?
Desde ahora exigimos tanto a las empresas, como a la Administración que obliguen a las empresas a poner la tarjeta desde el primer servicio.
A ti como apyma, o como empresa, o como club Deportivo, o como cuadrilla de amigos que contrata una excursión... Exige a la empresa que realiza el servicio este control y que te demuestre que el chófer que realiza el servicio va en condiciones óptimas de conducción, es decir, con los descansos establecidos realizados o no sobrepasando las horas de conducción máximas.
Si tú no consumirías un pescado en mal estado o un yogur caducado, ¿por qué vas a subirte tú o tus hijos e hijas y familiares a un autobús en el que la empresa no ha cumplido con los descansos oportunos que asegure unas condiciones óptimas?