Alarmante destrucción de empleo en Kutxabank
Tal y como venimos denunciando desde ELA, una de las consecuencias del proceso de bancarización de las Cajas Vascas (Kutxa, Vital y BBK), sería el empeoamiento de las condiciones laborales de las trabajadoras y trabajadores de las Cajas Vascas y una disminución del empleo.
Las consecuencias no se han hecho esperar: el convenio suscrito a principios de año por sindicatos próximos a la dirección de Kutxabank (cc.oo, pixkanaka), empeora las condiciones laborales de las y los trabajadores, además de no poner ningún freno a la brutal destrucción de empleo que se está produciendo en el conjunto de Kutxabank en el ámbito de la Comunidad Autónoma del País Vasco.
El Presidente de Kutxabank, Sr. Fernández, está llevando a cabo una drástica reducción de empleo en Kutxabank tal y como denunciamos desde ELA; en el periodo 2011-2013, se habían perdido en Kutxabank, 1.032 empleos netos en la Comunidad Autónoma del País Vasco. A este dato, añadir otros 74 empleos netos perdidos, en los cinco primeros meses del año 2014.
Es así que se han destruido 1.106 puestos de trabajo en Kutxabank en el ámbito de la Comunidad Autónoma del País Vasco en poco más de tres años. Las consecuencias, además de la gravedad del propio dato en destrucción de empleo en nuestro país por parte de Kutxabank, es la carga y ritmos de trabajo que son impuestos por parte de la dirección a los empleados, debiendo día a día, dar respuesta a situaciones complicadas ante los clientes, derivadas de una falta de personal alarmante en las oficinas de atención al público.
Estos recortes de personal, los padecen los trabajadores y trabajadoras en primera persona, con situaciones de estrés derivadas del exceso de carga de trabajo. Los intereses de ELA han sido, son y serán muy claros, en la defensa de las condiciones laborales de las trabajadoras y trabajadores, y el empleo en Kutxabank, denunciando aquellas actos que vayan contra estos intereses, tanto en la firma de un convenio que recorta condiciones laborales de los trabajadores, como en la destrucción de empleo en Kutxabank.
Mientras ELA defiende estos postulados, el Sr. Fernández trabaja en poner a punto Kutxabank para su privatización, y que el “botín” sea recogido por inversores privados y “tiburones” del sector financiero, de unas entidades centanarias con arraigo social en Euskadi. Además están recortando drásticamente su obra social, tal y como ha sucedido con el anuncio de cierres de cuatro escuelas infantiles para el curso 2014-2015 en Bizkaia ó la reducción de horarios y servicios en clubs de jubilados.