Ante el anuncio de fusión de las cajas de ahorro de Araba, Bizkaia y Gipuzkoa
1. La fusión de las cajas de ahorro de Araba, Bizkaia y Gipuzkoa es una operación difícilmente discutible en términos económicos. De hecho, los escollos hasta ahora planteados han sido políticos o, para decirlo con mayor precisión, de carácter partidista, ya que han sido planteados por quienes temen que su actual cuota de poder pueda verse reducida tras la fusión.
2. ELA considera bueno el mayor consenso político posible pero entiende que el diseño y la gestión de un proyecto público, como es éste, no debe supeditarse a intereses de partido ni condicionarse a la satisfacción de demandas de poder, so pena de que la eficiencia social y económica del propio proyecto se vea afectada. ELA demanda, por tanto, la máxima objetividad y transparencia en el proceso de fusión.
3. Pero la fusión de las cajas no debe servir sólo para obtener mejores resultados económicos; para ELA, la fusión es una buena ocasión para corregir el rumbo neoliberal tomado y consolidar el carácter social del proyecto de las cajas de ahorro. Este planteamiento afecta a distintas áreas.
4. Gasto social
- En los últimos años las Cajas han mantenido una política restrictiva en materia de gasto social, de forma que éste se ha revisado tomando como referencia fundamental el Índice de Precios al Consumo, a pesar de que el aumento de beneficios fuera muy superior.
- ELA considera que esta política debe corregirse y una parte sustancialmente mayor de los beneficios debe destinarse a gasto social. El porcentaje dedicado a gasto social en las Cajas es desigual, siendo la BBK con un 30% la Caja que más destina a esta materia, mientras el gasto de Kutxa y Vital es ostensiblemente menor.
- Para ELA el gasto social de la nueva caja debe partir de la referencia de la BBK y aumentar progresivamente tomando como referencia los beneficios.
- En particular, es exigible un mayor compromiso de la nueva entidad para facilitar el acceso a la vivienda.
5. Obra Social
- En este aspecto ELA plantea que la nueva Caja asuma en todo su ámbito el modelo de la BBK, en el que la Obra Social forma parte integrante de la propia entidad.
6. Política de contrataciones
- Las direcciones de las tres Cajas han optado por la política de subcontratación de servicios como forma de abaratamiento de costes y externalización de responsabilidades.
- ELA demanda de la nueva entidad la revisión de esta política de subcontrataciones, que no considera adecuada a una entidad de carácter social.
7. Condiciones de trabajo
- El primer objetivo de la negociación colectiva en la nueva entidad debe ser el de corregir las diferencias de trato entre el personal, en particular las discriminaciones y dobles escalas que algunas cajas mantienen en la actualidad.
- En este sentido las condiciones de los trabajadores y trabajadoras de la Kutxa son sensiblemente peores (salarios inferiores entre un 12% y un 14%) que las del personal de las otras dos entidades.
- ELA demanda que el proceso de fusión de las Cajas corrija las discriminaciones y homologue las condiciones laborales.
8. Representación del personal en los órganos de la nueva entidad
- Debe favorecerse la presencia de la representación de los trabajadores y trabajadoras en los órganos de la nueva entidad, una presencia que actualmente es la mínima establecida por la Ley de Cajas de Ahorro (7%).
- ELA reclama que esta situaciones corrija y aumente hasta el 15% la representación en los órganos de la nueva entidad, el actual porcentaje es el menor entre las Cajas de Ahorro del estado.
9. Política de expansión
- La eventual expansión de la nueva entidad deberá mantener en cualquier caso el compromiso de la Caja con la sociedad vasca y el desarrollo económico y social de Euskal-Herria.
- Deberá, asimismo, mantenerse el control de las instituciones vascas sobre la entidad.
- ELA considera que la nueva Caja debe intensificar mediante la Confederación de Cajas Vasco-Navarras la cooperación con la Caja de Ahorros de Navarra, llegando incluso a la integración en una entidad única.