Asier Lazkano, responsable de Hainbat en Gernika-Durango, muere en accidente de trafico

24/02/2006

Asier Lazkano, responsable de Hainbat en la unión comarcal Gernika-Durango, falleció el 23 de febrero por la tarde al caer su coche al mar en el puerto de Bermeo. Tenía sólo 32 años, mujer Eunate-, un niño de meses Ixker- y un futuro cargado de ilusiones por delante.

Toda la gran familia que componemos ELA y muy especialmente sus compañeros/as de la comarcal y de la federación nos hemos levantado este viernes aturdidos y consternados por la fatal noticia. Desde aquí, reciban sus familiares la condolencia y la solidaridad de un sindicato que llora con ellos.

Asier Lazkano empezó a militar en ELA en Vidrala, una empresa en la que los jóvenes vivían situaciones de clara precariedad y explotación y pronto se convirtió en un referente para sus compañeros/as.

Su personalidad, su sentido de la solidaridad y de la justicia, sus ganas y su capacidad de compromiso no pasó inadvertido para nadie, y hace dos años ELA le propuso asumir nuevos retos y pasar a formar parte de la estructura del sindicato. Empezó en pymes nada más llegar le tocó lidiar con el con flicto de los túneles de Artxanda y con la huelga de las subcontratas del Consorcio- y meses después pasó a fomar parte del equipo de la comarcal de Gernika Durango como responsable de Hainbat. La gente que ha trabajado codo con codo con él le definen como una persona extraordinaria y destacan tanto su faceta profesional, de sindicalista, como personal. Como compañero sabías que siempre podías contar con él. Era serio, responsable, con ganas de currar& Tenía una compromiso sindical y abertzale muy pronunciado& Se hacía querer, remarcan. Como persona continúan- era un apasionado del deporte& aunque desde que nació su hijo su gran pasión pasó a ser Ixker& No había día que no comentara alguna gracia o anécdota del niño& Tenía, además, un gran sentido del humor y sabía llegar a las personas. No es un tópico: era un tío genial, como compañero, como sindicalista y como colega.

La fatalidad, un absurdo accidente, nos dejó sin Asier el 23 de febrero. Su pérdida deja un vacío enorme. Sin embargo, su recuerdo y su compromiso con la defensa de los derechos de la clase trabajadora permanecerá siempre entre nosotros.

Adiorik ez, Asier.