Comunicado del comité de empresa de Caballito

24/01/2006

El  Laudo arbitral dictado en el procedimiento pactado entre Comité y Dirección de Caballito resuelve que:

 

-Se acepta el excedente de 23 trabajadores.

-Se determina que el excedente se atribuya al 50% entre trabajadores que secundaron la huelga y trabajadores que no lo hicieron.

          

El Laudo se ha aprobado por dos votos a favor y uno en contra, habiendo resultado decisivo el voto del árbitro designado por el presidente del Consejo de Relaciones Laborales.

 

El árbitro discrepante ha formulado un voto particular en el que entiende que no ha lugar a un expediente de regulación de empleo por no acreditarse su necesidad. El voto particular deja constancia, asimismo, del propósito de la empresa, manifestado de forma explícita,  de eliminar de la plantilla al conjunto de quienes secundaron la huelga, con lo que ello implica de ataque directo contra los derechos fundamentales de estas personas.

 

Ante todo ello, el Comité de empresa  hace la siguiente valoración:

 

El laudo arbitral no se ajusta a los acordado el 17 de noviembre, ya que da por bueno el excedente que planteaba la empresa sin argumentación alguna, y no contempla perfiles profesionales para el excedente.

 

La resolución del tribunal arbitral es escandalosa  porque vulnera derechos fundamentales, como el derecho a la huelga y el derecho a la no discriminación, y porque no argumenta ni justifica con una mínima objetividad la resolución favorable a la reducción de plantilla.

 

En este proceso ha resultado evidente que la dirección de Caballito no sólo no ha asumido, sino que ha roto el acuerdo de 17 de  noviembre de 2005, que dio fin a la huelga, ya que, a pesar de los compromisos firmados, se ha propuesto eliminar de la plantilla a todas las personas que secundaron la larga huelga.

 

Esta posición de venganza y de evidente mala fe le constaba al Tribunal Arbitral, ante el que un representante de Caballito ratificó el propósito de la empresa de despedir a los representantes de los huelguistas y al conjunto de éstos. Para este Comité es inexplicable que, sabiendo lo que sabía, el Tribunal Arbitral haya dado su respaldo a esta estrategia de persecución sindical y de discriminación contra quienes ejercieron el derecho de huelga.

 

Porque, para este Comité de empresa, el Laudo arbitral, bajo la apariencia de una solución salomónica,  respalda precisamente esa estrategia de persecución sindical y de discriminación.  El propósito principal de la empresa no ha sido el de ajustar plantilla, sino el de eliminar huelguistas. Prueba de ello es que la dirección de Caballito no ha permitido que trabajadores no huelguistas se sumaran a las bajas incentivadas.

 

En cuanto al propio ERE, este Comité manifiesta que:

 

-En el acuerdo que puso fin a la huelga, este Comité no aceptó la necesidad del ERE, sino el que las eventuales regulaciones de empleo fueran por el procedimiento de ERE y no por el procedimiento fraudulento de despidos individuales, como la empresa había venido procediendo, cuestión ésta central en el conflicto de Caballito.

-El expediente no está basado en información económica acreditada que lo justifique. Es más, este Comité considera que es innecesario, toda vez que, todavía recientemente,  los representantes de la empresa manifestaban que con 50 bajas voluntarias el expediente no era necesario. Hubo 61 bajas voluntarias y, sin embargo, la empresa presentó el expediente.

-La propia distribución del excedente que en este momento acepta el Laudo arbitral en función del perfil de huelguista o no huelguista, pone en evidencia la nula objetividad de la medida, así como la discriminación manifiesta que pretende la empresa.

 

En resumen, este Comité de empresa entiende que el Laudo Arbitral respalda la estrategia de persecución sindical y discriminación que está llevando a cabo la empresa y que su aceptación supondría dar carta blanca a la dirección de Caballito para seguir con su política de "limpieza étnica" contra los huelguistas.

 

Por ello, este Comité de Empresa va a ejercer todas las acciones legales que estén a su alcance para que el ERE no sea aprobado y para que se obligue a la dirección de Caballito a renunciar a la persecución de quienes secundaron la huelga y a cumplir el acuerdo que puso fin a la misma.

 

Gasteiz, a 23 de enero de 2005.

EL COMITÉ DE EMPRESA DE CABALLITO