Después de la semana de movilización y huelga la lucha continúa en el metal
Esta dinámica que hemos iniciado va a ser imparable. ELA tiene constancia de que las patronales vascas van a recrudecer su ataque contra las condiciones laborales a partir del 7 de julio. Ante una ley que ha abandonado cualquier vocación de equilibrar las desiguales relaciones entre empresario y trabajador, solo nos queda organizar la lucha.
No hay tiempo para discursos sindicales vacíos. No hay tiempo para explicar a los trabajadores y trabajadoras una visión edulcorada de la reforma laboral. Las patronales vascas no quieren ningún convenio, ni provincial, ni de empresa que limite la reforma laboral. Donde la reforma laboral no sea neutralizada la negociación colectiva estará muerta.
ELA hace un llamamiento a los empresarios que dicen tener un mínimo compromiso social, para que no sean cómplices del empobrecimiento de esta sociedad. Seguir los planteamientos de la patronal es propiciar unos niveles de conflictividad laboral que esta sociedad no ha conocido en las últimas décadas.