El Gobierno Vasco sigue defendiendo el interés patronal por encima de la salud de la ciudadanía
Ha quedado en evidencia que el gradualismo que siguen defendiendo la patronal y el Gobierno Vasco son un error y una enorme irresponsabilidad; sus representantes, empezando por el lehendakari Urkullu y la consejera Arantxa Tapia, anteponen unos intereses económicos particulares (los de las grandes industrias) por encima de la salud de la ciudadanía. Ni siquiera se sostiene su argumento del “coma económico”, pues no tienen en cuenta el resto de actividades (cuidados, servicios...) ni son capaces de prever el efecto trágico -también en la economía- que tendría una mayor extensión de la pandemia como precio por mantener actividades no esenciales. ELA denuncia que el Gobierno Vasco está actuando contra la salud de su ciudadanía al pretender que los criterios sanitarios públicos sean dictados por la patronal. Son posiciones políticas más ultras, incluso, que las adoptadas por la derecha española.
Por otro lado, ELA insiste en denunciar las peligrosas condiciones en las que están trabajando las personas de las actividades esenciales, en muchos casos labores sanitarias y de cuidados, en su mayoría mujeres que están expuestas en la primera línea de expansión del virus.
Recuperar lo antes posible la actividad económica es también la preocupación de ELA. Hablamos de empleo, y esta pandemia va a dejar muchas lecciones. Por ejemplo, habrá que abordar la cada vez más necesaria transición productiva, social y ecológica. Pero, entre tanto, es prioritario evitar el “coma sanitario” (hoy ya una realidad), por delante de un hipotético “coma económico”.