ELA emprende una campaña para denunciar la política neoliberal de las instituciones vascas

15/10/2004

El neoliberalismo está entre nosotros<p>
El neoliberalismo está vigente en la sociedad vasca; este es el eje de la campaña que ELA va a realizar en las próximas semanas: En lugar de procurar una reparto más justo de la riqueza y de fomentar la igualdad de oportunidades, las instituciones han optado por las empresas y los sectores más pudientes. La campaña se desarrollará, en las empresas y en la sociedad, tanto en la CAPV como en Navarra.<p> Según Leire Txakartegi, del Comité Ejecutivo, se repartirán carteles y folletos en 2.700 empresas; habrá actos comarcales entre los días 27 y 29 de octubre, y la campaña culminará el 11 de noviembre en Bilbao con una gran concentración de delegados y delegadas del sindicato.<p>
Por su parte, Germán Kortabarria dio cuenta de los contenidos de la campaña: denuncia, en primer lugar, que para los neoliberales el gasto social dirigido a las personas menos favorecidas siempre es demasiado, mientras que consideran imprescindible el destinado a grandes obras públicas o a subvenciones para las empresas; la política fiscal también es injusta, porque basa sus ingresos sobre todo en las rentas de las personas asalariadas y en la imposición indirecta; las continuas privatizaciones impulsadas por las instituciones provocan un cada vez mayor deterioro de las condiciones de trabajo; los políticos son uña y carne con los empresarios, y en caso de conflicto siempre se decantan en favor de ellos (mediante servicios mínimos abusivos, laudos, o negándose a negociar si actúan como patronos). La consecuencia de todas estas actuaciones es una cada vez mayor desigualdad social.<p>
Tal como explicó José Elorrieta, esos partidos políticos que andan siempre a la gresca en cuanto al modelo político, coinciden en algo muy importante, en el modelo de sociedad, y esto tiene gran importancia, porque quien coincide en el modelo de sociedad puede acabar compartiendo un mismo modelo político. <p>Como muestra de las negativas consecuencias de las políticas neoliberales, Elorrieta subrayó que si, en lugar de plantear presupuestos con superávit como viene ocurriendo estos últimos años , las instituciones se limitaran a plantear como objetivo un déficit cero, dispondrían de 900 millones de euros anuales (equivalentes a 150.000 millones de pesetas) con las que se podrían financiar la política de vivienda; afianzar el sistema sanitario; costear el ciclo educativo 0-3, etc.