ELA exige a las haciendas forales transparencia con las "vacaciones fiscales"
ELA exigió cuando se aprobaron las conocidas como “vacaciones fiscales” que se dejaran sin efecto por el trato privilegiado que suponían para las empresas. Aquellas “vacaciones”, que costaron a las arcas públicas más de 700 millones de €, fueron declaradas ilegales por Europa.
ELA denuncia la opacidad con que las Haciendas están gestionando este tema. A día de hoy desconocemos qué decisiones han adoptado las Haciendas para recaudar ese dinero. Es inaceptable la falta de transparencia con que los responsables de las Haciendas tratan estos temas. Es oportuno recordar que, durante mucho tiempo, esos mismos responsables –faltando a la verdad- defendieron que se había recaudado todo.
La situación, en opinión de ELA, resulta inaceptable. Si se repasan las declaraciones realizadas por los responsables de las Haciendas la preocupación aumenta. Desde la hacienda de Bizkaia han afirmado en relación a este tema que “habían hecho lo que había pedido ConfebasK”, no teniendo ningún problema para que se sepa qué grado de colaboración mantienen con la patronal. Hace pocas semanas aparecían en algunos medios de comunicación que alguna Hacienda (se decía que la alavesa) estaba negociando el pago “en especie” de la deuda y que aceptaría por esos bienes “precios sobrevalorados”. En la medida en que este tema no sea aclarado tenemos derecho a pensar que se está trabajando (entre la patronal y las Haciendas) algún tipo de componenda para eximir de ese pago a las empresas.
ELA rechaza, una vez más, la perversa utilización del Concierto Económico que realizan las Haciendas forales. Defienden y aprueban políticas fiscales orientadas a primar y proteger a las rentas altas y de capital; unas políticas que han estado en el origen de la crisis y que, desgraciadamente, siguen sin cambiarse, a pesar de que saben que conllevan el recorte del gasto social y el empeoramiento de las condiciones de vida de la mayor parte de la población. Las rentas que dejaron de gravar han tenido, fundamentalmente, dos efectos muy negativos: el primero, que han ido a parar -en buena parte- a la evasión de capitales y a la especulación y, la segunda, que han colaborado en la descapitalización del sector público. Situación ésta que es mucho más grave en las actuales circunstancias.
ELA exige poner fin a ese uso injusto y antisocial del Concierto Económico. Ese ha sido el común denominador de la política fiscal en nuestro País, tanto en las reformas aprobadas, como en la negativa a combatir el inmenso fraude fiscal existente. Hoy, ese cambio radical en la política fiscal, es aun más urgente: Es imposible sostener una política de solidaridad si esas decisiones no son corregidas.
ELA hace un llamamiento a todas las instituciones de Hego Euskal Herria para que sus presupuestos primen las necesidades sociales frente a los recortes.