ELA ha criticado la congelación salarial en la Mesa General de la Función Pública de Madrid
ELA ha asistido hoy día 30 a una reunión de la Mesa General de la Función Pública de Madrid en la que el Gobierno español ha informado que impone nuevamente la congelación salarial a los empleados públicos y va a destruir empleo público al no sacar a oferta pública ni siquiera las plazas de las personas que dejen la función pública, bien sea por jubilación o por cualquier otra razón (salvo un 10% de tasa de reposición en sanidad, docentes y defensa).
Este ataque va a elevar a más de un 13% el poder adquisitivo perdido los dos últimos años por los empleados públicos al tiempo que se destruye empleo destinado a cubrir las necesidades sociales, necesidades crecientes en un momento en el que la pobreza y la marginación social están creciendo.
Todas las administraciones públicas están procediendo a descapitalizar el bien común, los servicios sociales, en beneficio del sistema financiero y la gran patronal. El ataque contra los empleados públicos no es más que una forma de adelgazar el sistema de servicios públicos (sanidad, educación, servicios sociales...) para aumentar el margen de beneficio de las empresas privadas. Es una suerte de campo de exterminio de los servicios públicos en la que se sacrifica a la mayoría de la sociedad para enriquecer a unos pocos, que son precisamente quienes han provocado el desaguisado en el que nos encontramos.
Estos sacrificios se justifican sin ningún tipo de vergüenza en base a la necesidad de realizar ajustes por el alto déficit público al tiempo que se anuncia que no se implanta nuevamente el impuesto de patrimonio o se anuncian nuevas ayudas a la banca, una decisión coherente por parte de gobiernos en los que quienes trabajaban en las entidades financieras al entrar al gobierno siguen trabajando para ella.
La imposición del gobierno español vuelve a interpelar a las administraciones vascas, a los gobiernos autónomos de Euskadi y Nafarroa, a las Diputaciones Forales y administraciones locales, interpelación a defender su autonomía contra estas políticas neoliberales que pretenden cargar sobre el ámbito público el exceso cometido por las entidades financieras.
Las medidas, además, son un nuevo incumplimiento del acuerdo cerrado con CCOO y UGT en 2009, y demuestran nuevamente que el dialogo social no es más que un marco de legitimación de la actividad gubernamental y la única forma de cambiar las políticas es el fortalecimiento del sindicalismo alternativo y la movilización social, ELA está comprometida con está alternativa y no va a cejar en su empeño, en ese sentido hoy cobra aún mas sentido la movilización que ELA promueve mediante manifestaciones el día 26 de enero y un paro de 4 horas el 9 de febrero en todos los ámbitos dependientes de la Mesa General de la Comunidad Autónoma Vasca, y vamos a impulsar las mismas movilizaciones en Nafarroa. Movilizaciones que deben tener continuidad y que deben ser contundentes para evitar que en los Presupuestos de Marzo lleguen nuevos recortes de derechos laborales y sociales.