ELA llama a participar en las concentraciones del 11 de mayo bajo el lema “Euskal Herria necesita la paz. Nosotras y nosotros, por la solución”
Resulta urgente que los gobiernos de España y Francia inicien –como señala la Declaración de Aiete en su segundo punto– “conversaciones para tratar exclusivamente las consecuencias del conflicto”. ELA exige que se dé absoluta prioridad a un diálogo y negociación para abordar el desarme, para encauzar la situación de las personas presas y exiliadas, así como para hacer justicia, verdad y reparación a todas las víctimas, como pasos necesarios para la normalización política.
ELA denuncia que el inmovilismo del estado responde a un cálculo político inaceptable. Pretende, por un lado, dar satisfacción a los sectores políticos y mediáticos de la extrema derecha que claman por la venganza; busca imponer un relato de la historia reciente que sólo contenga la violencia ejercida por una de las partes; pretende además impedir la acción política en libertad y normalidad de un amplio espacio político de nuestro país. Esta estrategia, en definitiva, supone una continuación de la agenda antidemocrática adoptada por PP y PSOE en 2001 con el llamado pacto antiterrorista, y ello una vez que ETA no ejerce violencia alguna.
Por todo ello, ELA considera inadecuada la actitud del actual Gobierno Vasco, que ha decidido fiar la normalización política a una relación “discreta” con Rajoy, cuando éste ha dado muestras suficientes e inequívocas de su negativa a dar cualquier paso en esa dirección. El gobierno de PP rechaza pública y permanentemente cualquiera de las referencias resolutivas contenidas en la declaración de Aiete que, recordamos, fue apoyada por una amplia mayoría política, sindical y social de nuestro país, incluidos el PNV y PSOE.
ELA recuerda, finalmente, que la misma declaración sugiere que “los actores no violentos y representantes políticos se reúnan y discutan cuestiones políticas así como otras relacionadas al respecto, con consulta a la ciudadanía, lo cual podría contribuir a una nueva era sin conflicto”. Creemos que pueden y deben plantearse vías en Euskal Herria contra la política del estado o para que el inmovilismo de Rajoy no marque en exclusiva la agenda de nuestro país en esta materia.