ELA presenta la propuesta para acabar con la precariedad en el sector
ELA ha presentado el decálogo de reivindicaciones que llevará a las reuniones de negociación del nuevo convenio. La mesa, constituida hoy, pretende renovar el último marco de las condiciones laborales firmado por LAB-CCOO-ESK con vigencia 2022-2025.
ELA retoma las medidas que se dejaron de lado con aquella firma: Garantizar el poder adquisitivo, sustituciones desde el primer día de baja, contratos a tiempo completo, eliminación de los contratos fijos discontinuos, mejoras en antigüedad, turnicidad y plus de disponibilidad, evaluaciones de riesgos psicosociales y la actualización de los centros denominados de especial protección (añadiendo inclusión social, Mujer e Infancia y adolescencia).
Para definir las prioridades en las reivindicaciones, cientos de profesionales del sector han respondido a una encuesta sobre sus necesidades. ELA destaca que la principal demanda es el incremento salarial y la reducción de jornada con el fin de recuperar el poder adquisitivo. Además, la equiparación con los salarios del ámbito público sería un avance para que este sector, históricamente privatizado y precarizado, sea público.
Ante el estrés, cargas de trabajo excesivas, falta de reconocimiento de enfermedades derivadas del trabajo y la exposición -en algunos casos- a episodios de violencia, ELA exige medidas para cuidar a quien cuida. Aumento de las medidas preventivas, mejoras en los ratios, evaluaciones psicosociales continuas y más recursos humanos y materiales. ELA ve necesario, también, actualizar la clasificación de los centros de especial protección.
Asimismo, ELA trabajará para acabar con el abuso de contratos temporales, a tiempo parcial o fijos discontinuos. “Es el origen de la precariedad en el sector, con salarios que en muchos casos no llegan a 1.000 euros”. ELA propone incluir en el nuevo convenio colectivo cláusulas anti-precariedad que limiten o eliminen este tipo de contrataciones abusivas.
ELA pide también acabar con las limitaciones para acceder a permisos por maternidad, por cuidados o por enfermedad. Por otro lado, reclama que se garanticen los derechos lingüísticos de las trabajadoras y se den pasos en medidas enfocadas a la transición ecosocial, mediante medidas concretas, formación y planes de euskera desde la negociación colectiva.
El sector de intervención social de Bizkaia agrupa a las y los profesionales que trabajan cada día atendiendo a personas y colectivos en situación de vulnerabilidad, exclusión o con necesidades específicas de apoyo. “Es un sector clave para garantizar derechos sociales básicos y para sostener la cohesión social, aunque sigue siendo uno de los más precarizados”, explica ELA.