ELA reafirma la vía soberanista y la defensa real del empleo, objetivos principales de la alianza con CIG y CSC

25/02/2021
ELA reafirma la vía soberanista y la defensa real del empleo, objetivos principales de la alianza con CIG y CSC
ELA lamenta que LAB no priorice la unidad de acción con ELA y busque alianzas con CCOO y UGT, su incapacidad para cuestionar a EH Bildu, y su interés en alejar el debate de las necesidades reales de la clase trabajadora. ELA reafirma su apuesta por el trabajo conjunto de la mayoría sindical vasca y el fortalecimiento de la Carta de Derechos Sociales de Euskal Herria como espacio de propuesta y movilización social. La huelga general del 30 de enero de 2020, convocada tras el acuerdo con el movimiento de pensionistas, reivindicando “Trabajo, Pensiones públicas y Vida digna, Soberanía por el cambio social”, es un claro ejemplo de la vía que ELA quiere seguir.

Para ELA, la movilización y la huelga son las herramientas fundamentales para mejorar las condiciones de trabajo. Por ello, es incoherente la decisión de LAB de desconvocar las huelgas del Metal de Bizkaia, el Papel y Artes Gráficas (ambas en Gipuzkoa), y luego criticar la firma del convenio del Metal de Gipuzkoa por parte de ELA (al que luego se sumó LAB). Este último recoge condiciones mucho mejores que los firmados por LAB allá donde desconvocó las huelgas. ELA quiere dar valor a la defensa del empleo que la afiliación de ELA está llevando a cabo en las empresas que han planteado despidos colectivos (Tubacex, Gestamp, Inditex, Aernnova o Alestis, entre otros) y no acepta el menosprecio de LAB hacia esas luchas.

Asimismo, ELA se reafirma en el contenido del documento “Proceso soberanista unilateral y social” acordado con LAB en septiembre de 2017. En él, se realizaba una apuesta expresa por interpelar a la izquierda política en aras a priorizar las cuestiones sociales para ensanchar la base soberanista, única vía para poder llevar a cabo dicho proceso. En coherencia con ello, ELA no comparte el cambio de LAB ni sus propuestas para buscar alianzas más “amplias” con UGT y CCOO. Ello demuestra que LAB no prioriza en estos momentos la unidad de acción con ELA. Mientras LAB insista en buscar ese espacio de trabajo conjunto con UGT y CCOO (inexplicablemente, LAB llama a construir un muro para defender el empleo con quienes facilitan despidos en ITP, Alestis, Zara… con los mismos que han dado carta de naturaleza a la estatalización de la negociación colectiva, que permite negar la posibilidad de negociar convenios en Euskal Herria), para ELA esa estrategia no será compatible con los espacios hasta ahora compartidos, ni con un modelo sindical de contrapoder y defensa del marco vasco.

Además, ELA lamenta la decisión de LAB de trasladar al centro del debate público los desencuentros entre ambas organizaciones, y hacerlo además con unas acusaciones muy graves. Esas acusaciones, inconsistentes y algunas de ellas incluso surrealistas, no pueden tener otra finalidad que la de ahondar en el distanciamiento entre ambas organizaciones, justo lo contrario a lo que considera ELA que debería producirse.

La posición de LAB, y su crítica a ELA, está condicionada por la actual política de pactos de EH Bildu a nivel del estado español, uno de los socios que sostiene al Gobierno de Pedro Sánchez (como se ha demostrado con el apoyo a los Presupuestos de 2021 y al Real Decreto Ley que regula los Fondos Europeos, o la abstención en las Recomendaciones del Pacto de Toledo).

LAB pertenece a un espacio sociopolítico común con Sortu, algo perfectamente legítimo, pero que en la práctica es una dificultad para que LAB pueda realizar una lectura mínimamente coherente y crítica de la tarea institucional de EH Bildu. Ello hace imposible, por ejemplo, que LAB impulse junto a ELA movilizaciones y huelgas en el sector público de Navarra (sanidad, educación y sector de cuidados), ya que EH Bildu sostiene al Gobierno de María Chivite.

ELA siempre ha sostenido que las alianzas solo pueden darse si se comparten diagnóstico y objetivos. Por ello, ELA continuará impulsando el trabajo en común entre aquellas organizaciones y sindicatos que compartan los principios y espacios mencionados, como lo demuestra la alianza con sindicatos soberanistas como CIG (Galiza) e Intersindical CSC (Catalunya) en la tarea de defender los derechos laborales, sociales y nacionales de la clase trabajadora de nuestros tres países.