ELA se une a la manifestación convocada por Kontseilua
1.- Existe en Euskal Herria una comunidad lingüística euskaldun, que quiere vivir y trabajar en euskara, pero la posibilidad de hacer realidad esa opción no está del todo en nuestra mano. De hecho, la política lingüística vigente en los últimos 30 años en Euskal Herria no nos ha garantizado la posibilidad de vivir en euskara. En este sentido, las encuestas sociolingüísticas han venido reflejando una y otra vez la situación diglósica de nuestra lengua.
En primer lugar, el euskara ni siquiera es oficial en la mayor parte de Nafarroa y en Iparralde. Esto supone un grave problema político. Por tanto, la primera reivindicación política debe ser la de que se reconozca la oficialidad total del euskara, para que tenga posibilidades de desarrollarse en todos los ámbitos, incluido el mundo del trabajo.
Además, el uso del euskara en la Comunidad Autónoma Vasca ha retrocedido, especialmente entre la gente joven. El incremento de la tasa de conocimiento y los avances habidos en la educación en los últimos años no han redundado en un mayor uso. En nuestra opinión, esto está directamente vinculado con la realidad minorizada del euskara en el mundo del trabajo y el ámbito socioeconómico.
2.- Reclamamos una estrategia para proteger y extender el euskara, con el fin de que se puedan superar las carencias estructurales que sufre en la sociedad y el mundo del trabajo. Dado que es el momento de dar prioridad a nuestra lengua en las agendas políticas, y a la vista del color político del Parlamento de Gasteiz, creemos que estamos ante una oportunidad inmejorable para adoptar medidas efectivas.
3.- Ultimamente se oyen discursos que defienden un consenso amplio, también en cuanto a la cuestión lingüística. El discurso del consenso es políticamente correcto, pero en la práctica limita los derechos lingüísticos de los vascoparlantes y supone una apuesta por el mantenimiento de la situación actual. ¿Hace falta consenso para garantizara los ciudadanos y ciudadanas que queremos vivir en euskara? Hablamos del respeto a los derechos lingüísticos, y de la necesidad de una política lingüística que responda a ello.
4.- En lo referente a las relaciones laborales, tenemos harremanei dagokienez, argi tenemos claro que no hay normalización posible, ni verdadera oficialidad, si el mundo del trabajo no se euskalduniza. Cada vez más trabajadoras y trabajadores son euskaldunes, pero esto no basta para que las relaciones laborales puedan desarrollarse en euskara. Cuando hablamos de normalización nos referimos a medidas adecuadas para garantizar el uso del euskara, y son contados los centros de trabajo o empresas que lo hacen, tanto en el sector privado como en el público. La euskaldunización del ámbito socioeconómico exige medidas políticas más decididas, y pedimos al próximo Gobierno Vasco que asuma un papel más activo al respecto.
5.- Es obligado hablar de la responsabilidad de los sindicatos en esta materia. Los sindicatos tenemos mucho que decir y aportar en la euskaldunización del mundo del trabajo; al menos, ELA lo ve así: sensibilización y motivación de la clase trabajadora para extender el euskara; exigencia de planes de normalización y medidas concretas en las empresas; reivindicar que los servicios públicos estén en condiciones de ofrecer una atención en euskara...
A pesar de que el fruto de nuestro trabajo en este ámbito no ha sido hasta ahora el que hubiéramos deseado, tenemos claro que ELA tiene un importante quehacer en la euskaldunización del mundo del trabajo.
6.- En este contexto nos unimos a la manifestación que, bajo el lema “Euskaraz bizi nahi dugu”, ha sido convocada por Kontseilua para el 1 de diciembre en Donostia. Llamamos especialmente a los trabajadores y trabajadoras y a la militancia de ELA a participar en esta movilización:;