ELA subraya que la defensa del empleo público ante el Gobierno de Nafarroa

15/10/2013
ELA defiende el documento unitario sindical entregado al Gobierno, porque liga reducciones de jornada a retirada de los recortes impuestos o previstos.

ELA continúa en su reivindicación de fomentar el reparto del empleo como una de las medidas imprescindibles para combatir el paro, y por ello ha impulsado y suscrito un conjunto de propuestas compartidas con el resto de los sindicatos de los Servicios Públicos. ELA destaca que el documento unitario entregado a Función Pública exige la retirada de las propuestas realizadas en mayo por el Gobierno de Navarra (troceamiento de contratos no fijos de forma generalizada, parcializar aún más las jornadas en Educación o “analizar fórmulas no voluntarias”) y que las contrataciones se rijan por el siguiente principio general: el contrato de sustitución debe tener las mismas características que el sustituido, evitando que se troceen las jornadas completas.

Asimismo, el documento unitario exige la cobertura de vacantes y bajas (a lo que el Gobierno se niega) y la convocatoria de ofertas públicas de empleo (paralizadas desde hace tres años). A instancias de ELA, todos los sindicatos se suman a la exigencia de regresar a los ratios y horas lectivas vigentes en 2010 (Educación) y a fomentar la jubilación parcial (contrato de relevo). Cabe recordar que, antes del último cambio legislativo, solo ELA solicitó al Gobierno foral la inclusión de su personal laboral en dicho plan de jubilaciones parciales.

Estas y otras medidas, a juicio de ELA, son inseparables de los nuevos permisos que ha ofertado Función Pública para el personal ya existente. Dicho de otro modo, no se pueden negociar por separado permisos de seis meses o semestres sabáticos (que de por sí pueden ser medidas adecuadas siempre que se cubran las cotizaciones al 100%), dejando aparcadas reivindicaciones de mayor calado y que afectan a muchísimos más trabajadores/as.

De hecho, entrar a negociar la letra pequeña de esos permisos sin forzar al Gobierno a retirar los recortes ya descritos reduce la fuerza sindical a una mera oposición retórica sin fuerza para movilizar a los miles de trabajadores/as afectados por la precarización de sus contratos. Es decir, habrá miles de perjudicados a cambio de unas pocas decenas de empleados/as que sí podrán reducirse la jornada, bien porque su nivel salarial es alto o porque su situación familiar se lo permite. Así las cosas, ELA confirma que el valor de la unidad sindical se basa en contenidos claros y en reivindicaciones y actitudes firmes, como la que obligó al Gobierno de Barcina a retirar su última propuesta, más conocida como la de los 'minijobs'.