La mayoría de la plantilla ha dado la espalda al acuerdo de Mercedes

25/11/2016
ELA considera lamentable el proceso impulsado por la dirección de empresa, UGT, Ekintza y PIM que concluyó ayer en un referéndum sin las mínimas garantías democráticas.

Durante meses la empresa se ha negado a negociar con la representación de los y las trabajadoras; ahora se alcanzado un acuerdo con la minoría sindical, al que se ha intentado dotar de un barniz democrático.

ELA considera imprescindible que la opinión pública de Euskal Herria conozca las circunstancias en las que se ha producido la votación de ayer:

  • La plantilla no ha tenido la oportunidad de conocer en profundidad los contenidos del acuerdo,culminando un proceso negociador oscurantista, sin que los y las trabajadoras hayan podido conocer con suficiente antelación el contenido de lo acordado.

  • La dirección de la empresa ha presionado durante todo el día a los y las trabajadoras para que acudan a votar. Esta presión se ha producido especialmente sobre el colectivo de personas con contrato eventual, en torno a 1.900, que se han visto obligadas a participar en la votación.

  • Hay que recordar que directivos, trabajadores "extra convenios" y mandos, que suman unas 650 personas, han tenido posibilidad de participar en la votación.

  • Solo UGT, PIM y Ekintza han controlado los censos y las urnas. Tenemos constancia de que se han aceptado votos delegados y no se ha ejercido control objetivo alguno sobre las urnas. El objetivo, tanto de la empresa como de los firmantes, era intentar legitimar el proceso con una alta participación. El proceso descalifica totalmente a la primera empresa industrial de la CAPV.

ELA considera que, teniendo en cuenta estos condicionantes, solo nos pueden llevar a calificar el proceso de ayer de antidemocrático y falto de transparencia. Aún así, el resultado final es totalmente negativo a los intereses de la empresa y los sindicatos firmantes del acuerdo.

El resultado de esta votación no convierte de ninguna manera el acuerdo firmado en minoría en un acuerdo aceptado por la mayoría de los trabajadores y trabajadoras. Por ello consideramos imprescindible continuar con la lucha por unas condiciones de trabajo dignas en Mercedes, y ELA instará al resto de Secciones Sindicales a reabrir la mesa de negociación.

Pese a todas estas irregularidades y déficits democráticos,  menos de la mitad de la plantilla –2.241 sobre un total de 4.997– votó en favor del acuerdo.