La paralización de Uvesa demuestra que la presión sindical es la mejor garantía para la salud de la pantilla
ELA, sindicato mayoritario (8 ELA, 5 UGT y 4 CCOO) en UVesa, se congratula por la decisión de cerrar de manera temporal la planta de Tudela por el brote de coronavirus detectado esta semana. Decisión, que por otro lado, no podía ser diferente. La principal preocupación de ELA es la salud de todas las personas infectadas y les desea su pronta recuperacion.
ELA trabajará con la empresa y con las autoridades sanitarias y laborales para poder reanudar cuanto antes la actividad, siempre garantizando la salud y seguridad de todos y cada uno de los trabajadores y trabajadoras de la planta de Tudela, sean contratados directamente por Uvesa o por cualquiera de sus subcontratas.
ELA entiende que este es el camino y que a partir de aquí las empresas deben saber que invertir en minimizar los riesgos de contagio entre la plantilla es la opción más rentable frente a un eventual cierre de la actividad, además de ser la opción más humana y la más comprometida socialmente.
A pesar de la gravedad de lo sucedido, solo la presión sindical y social son garantía para poder obligar a las empresas y a los gobiernos a tomar decisiones contrarias a los intereses económicos.
Para ELA, la salud debe ser el primer factor que determine una decisión como esta. Hoy esta más vigente que nunca la reivindicación, poner la vida en el centro, que llevó a ELA junto con otros agentes sociales a convocar una huelga general el día 30 de enero.