Los bancos pagan el ERE de Isolux

25/10/2016
El pasado 30 de septiembre el Grupo Isolux Corsán inició la negociación de un expediente de regulación de empleo (ERE), que afectará a 531 personas (más del 50% de su plantilla de la zona norte sólo en construcción) en tres de sus diferentes empresas alegando causas económicas, productivas y organizativas.

Tras varias reuniones y cerca de finalizar el periodo de consultas, una y otra vez se han ido desmontado los argumentos y los informes empleados por la empresa para justificar esta medida, constatando un problema financiero y de mala gestión por parte de la directiva.

La plantilla no entiende como los máximos responsables de la situación caótica de la empresa siguen en sus puestos, a salvo y observando la destrucción del único valor que aún queda en la compañía, su capital humano.

Esta misma dirección no asume su responsabilidad, y lo único que ha hecho para revertir la situación es jugar al cambio de silla para mantener su status y así poder seguir llenando sus bolsillos a costa de su plantilla, como últimamente viene siendo habitual en este tipo de casos.

La conclusión no es otra que los bancos, actualmente dueños de casi toda la deuda de la compañía, quieren maquillar la empresa destruyendo 531 puestos de trabajo y venderla al mejor postor.

El Grupo Isolux Corsán se está aprovechando de la reforma laboral para intentar llevar a cabo un despido colectivo de mínimos mientras paga a sus ex directivos cantidades desorbitadas, haciendo caso omiso de los derechos de los trabajadores y trabajadoras, y sin haber intentado explorar otras vías menos traumáticas antes de iniciar a un proceso tan drástico como este.

Por lo tanto desde ELA queremos reafirmar nuestra postura de rechazo frontal a las medidas propuestas por la empresa calificándolas de inapropiadas, injustas y desproporcionadas.