Los recortes se deciden en Gasteiz e Iruña

16/12/2015
Los recortes se deciden en Gasteiz e Iruña
El secretario general de ELA, Adolfo Muñoz “Txiki”, ha denunciado que los recortes se deciden en Gasteiz e Iruña, en el transcurso de la asamblea informativa que este sindicato ha llevado a cabo en el Palacio Europa de Gasteiz, con la participación de cerca de 1.200 delegados y delegadas. Al término de la asamblea ha tenido lugar una manifestación hasta el Parlamento Vasco.

Muñoz ha subrayado que “no es verdad que los recortes se decidan en Madrid. En absoluto. En Gasteiz se nos dice 'esto es lo que hay' y en Iruña, el Gobierno del 'cambio', nos explica que 'se debe cumplir el déficit'. Dicen y hacen lo mismo. El Gobierno de Nafarroa, igual que hacen todos los Gobiernos de derechas, enfrenta el derecho a la negociación colectiva de los empleados públicos con el sostenimiento de la educación, la sanidad y los derechos sociales. Eso nos parece inadmisible. Mucho más inadmisible en nombre de la izquierda política”.

El secretario general de ELA se ha referido, también, a los informes sobre presupuestos y fiscalidad, tanto para la CAPV como para Nafarroa que ha elaborado el sindicato, en los que se señala que ambos Gobiernos acuerdan con Madrid priorizar el cumplimiento del límite de déficit (máximo de 0,3% para 2017) y el pago de la deuda (1.171 millones de € en la CAPV y 459 en Nafarroa). Al mismo tiempo, en ambos territorios se niegan a abordar una reforma fiscal que reduzca el diferencial de presión fiscal existente con la media europea (6.000 millones en el caso de la CAPV y 1.800 en Nafarroa). Las modificaciones fiscales que se plantean en Nafarroa se quedan en cambios intrascendentes (44 millones sobre ese diferencial de 1.800). Aplicando esa política, más allá de la propaganda, se aplica el memorándum que impone políticas neoliberales. Igual que en Grecia.

LA POLÍTICA FISCAL, ESA GRAN DESCONOCIDA

El secretario general se ha referido a las críticas de Pedro Luis Uriarte contra ELA en relación al Concierto Económico. “No debería faltar a la verdad. Tiene derecho a no estar de acuerdo con ELA, pero no a falsear las cosas. Pedro Luis sabe que ELA nunca se ha posicionado en contra el Concierto -ni del Convenio-, igual que sabe que sobre ese tema hay, al menos, dos debates muy importantes: Uno, el que afecta a la capacidad de decidir nuestras normas fiscales y la relación financiera con el estado, y otro, qué utilización hacen las Instituciones vascas de esa capacidad normativa”.

Sobre el primero, ELA ha defendido la máxima capacidad de autogobierno a la hora de fijar las normas fiscales. Lo ha hecho sin perjuicio de criticar los acuerdos realizados entre las Instituciones Vascas y el Estado; acuerdos que limitaban esa capacidad normativa en materias esenciales. El último se produjo el 16 de Enero de 2014 en la Comisión Mixta del Concierto. En aquella reunión las tres Diputaciones (entonces PNV, PP y EH Bildu) firmaban con Montoro un acuerdo en el que acordaban aplicar las políticas de ajuste y estabilidad presupuestaria para 2013, 2014, 2015 y 2016 en relación al déficit y al pago de la deuda. Un muy mal acuerdo para las políticas sociales.

Muñoz ha manifestado que ELA y los colectivos sociales que reivindican alternativas en las políticas sociales tienen derecho a exteriorizar un sentimiento de grave frustración. “Toda la clase política con responsabilidades institucionales no solo renuncia a las alternativas en política fiscal, sino también a la imprescindible pedagogía. Es muy revelador que la opinión publicada sobre fiscalidad no ponga en cuestión la versión neoliberal de la misma. Esto sucede en la CAPV y en Nafarroa. Abordar el cambio social con el mantenimiento de la actual política fiscal es imposible, y relativizar el tema fiscal, un auténtico drama”, ha concluído.

Para Muñoz, el Impuesto sobre las Grandes Fortunas en Gipuzkoa ocupó un espacio mediático inmerecido: “Se quiso convertir en el centro del debate algo que, objetivamente, era irrelevante en términos de recaudación. No era, ni mucho menos, un cambio profundo en materia fiscal. El Tea Party de Gipuzkoa (ADEGI, la Cámara, Gipuzkoa Garaile…) lo satanizaron precisamente porque no querían ningún cambio; atacaron lo poco para que nunca se fuera más allá. EH Bildu aceptó centrar el debate exclusivamente en ese impuesto. Nada del IRPF, ni del Impuesto de Sociedades…

Ahora, de la mano del PNV y bajo el eufemismo de la “armonización” fiscal para los tres territorios de la CAPV, se pretende eliminar parte de aquella modificación que hizo EH Bildu y volver, como explica el nuevo Diputado de Hacienda de Gipuzkoa a “colocar la fiscalidad al servicio de las empresas”. Se acaba -dice ADEGI- con un tiempo de persecución a las empresas. ¡Qué barbaridad! ¡Qué nivel de manipulación!”.

Muñoz ha explicado que los responsables políticos de las Instituciones Vascas nunca han querido un debate sobre fiscalidad. “Se ha hurtado el debate y han preferido llenarlo de tópicos y falsedades. Pedro Luis Uriarte defendía la fiscalidad de Esperanza Aguirre porque en Madrid sus amigos, los ricos, no pagan el Impuesto de Patrimonio. Parecería, si hacemos caso a lo que aparece en los medios, que nuestra fiscalidad es confiscatoria y, sin embargo, en nuestro país, las rentas altas, empresariales y de capital nunca han pagado menos impuestos que ahora. Las empresas, sobre todo la más grandes, nunca han pagado menos que ahora, favorecidas por subvenciones, bonificaciones y exenciones. Nuestra presión fiscal, en la CAPV y Nafarroa está a la cola de la UE, y es incompatible con un modelo social justo. Este debiera ser un debate central y, sin embargo, no lo es”.

La competencia fiscal entre países basada en la bajada de impuestos al capital y a las empresas destroza un modelo de sociedad justo y solidario. Ya sabemos que ese es el modelo de la derecha… ¿es también el de la izquierda? No es casualidad que los países que mejor están respondiendo a la crisis sean los que más presión fiscal y gasto público tienen”.

ELA denuncia que este sistema injusto se mantiene gracia a la opacidad con que nuestras haciendas gestionan el tema fiscal: la fiscalidad se decide por una pequeña élite política conectada con la patronal.

ELA constata con gran preocupación el arrastre a posiciones fiscalmente antisociales de prácticamente toda la clase política. Es lo que ha sucedido en Nafarroa con el Acuerdo Programático y la Reforma Fiscal. Los cuatro partidos (Geroa Bai, EH Bildu, Podemos y I-E) han relativizado el tema fiscal. Que los cuatro partidos renuncien a las alternativas en fiscalidad deja a las organizaciones sindicales y sociales que luchamos por el cambio social sin partidos que planteen este debate en sede parlamentaria. “No hablamos de referencias partidarias, hablamos de referencias para cambios alternativos en las políticas”, lo que ha calificado como un drama.

Tras lo acontecido en Grecia, la izquierda política está traumatizada y obsesionada por la presencia institucional. Una presencia institucional que les lleva a bendecir el límite de déficit, el pago de la deuda y la negativa a abordar los cambios fiscales que necesitamos. Así no hay cambio social”.

Más motivos para que la interpelación social sea clara y autónoma respecto a los partidos y el poder económico. Es el contenido de las políticas, y no la sigla del partido que las plantea, lo que debe guiar la interpelación sindical y social”.

Muñoz ha finalizado su intervención señalando que “este acto ELA lo hace en solitario, porque hay que interpelar a la política, a toda la política, con plena autonomía. Y eso, hoy, no es posible con LAB ”.