Los servicios mínimos impuestos por el Gobierno Vasco persiguen desactivar la huelga del 25 de mayo
A juicio de las organizaciones sindicales convocantes, esta Orden establece límites, más allá de lo razonable, al ejercicio del derecho fundamental; y persigue desactivar e impedir en la medida de lo posible la huelga que quiere hacer frente a las duras medidas que el gobierno nos quiere imponer.
Así, en el sector del transporte, se establece un porcentaje del 30% de mantenimiento de servicios y frecuencias. Se trata de una decisión abusiva en tanto en cuanto, al tratarse de una huelga de sector, y no general, existen medios de transporte altenativos. Además, este incremento no responde a las necesidades de la ciudadanía en un día de huelga sectorial de estas características, en el que su uso se reduce considerablemente, como ha sido reconocido por la administración en anteriores decretos.
Por otro lado, en el sector socio-sanitario se han incorporado los centros de día a la regulación equiparándolos a las residencias geriátricas. Es incomprensible esta incorporación en cuanto que permanecen cerrados domingos y festivos, y por tanto deberían quedar excluidos de esta regulación.
Resulta especialmente grave la regulación que se hace en el ámbito educativo. Siguiendo con la decisión adoptada por vez primera en la huelga general del 21 de mayo del pasado año, se establecen servicios mínimos en educación. Resulta incomprensible la consideración de servicio esencial la educcación en un huelga de un día y el obligar la apertura de todos los centros. Esta decisión lesiona el derecho a la huelga de los trabajadores y trabajadoras del ámbito educativo y pone en cuestión la seguridad misma de los alumnos y alumnas que ese día puedan acudir a clase, ya que pueden encontrarse con un único profesor en el centro. Se trata de una medida que busca claramente desactivar la incidencia de la huelga en el sector de la educación y boicotear su visibilidad. Más si cabe ante la huelga convocada con anterioridad en respuesta a los recortes impuestos en el preacuerdo del nuevo convenio firmado en minoría y la dura respuesta que está teniendo el departamento por las decisiones que está adoptando en materia educativa.
Esto mismo se puede decir de las Haurreskolak, donde se establece la necesidad de apertura del centro con una persona. ¿Se trata acaso de un servicio esencial en una huelga de un día? ¿Se garantiza la seguridad de los niños o niñas?. Es evidente que no es esto lo que preocupa al gobierno, sino desactivar la huelga. Otro tanto se puede decir de lo establecido para la Universidad o el Centro Superior de Música, Musikene, para los que por primera vez se establecen servicios mínimos. Al parecer, en opinión del Gobierno, esta jornada de huelga por la defensa del empleo y del servicio público puede “dinamitar la planificación académica”, no así las medidas que pretenden imponer y, que son las motivadoras de la huelga, aunque estas tengan como consecuencia la reducción de plantillas, el aumento de las cargas de trabajo y el empeoramiento del servicio.
Así mismo, consideramos el decreto abusivo porque los servicios mínimos que se imponen se hacen bajo una falsa premisa. Constantemente se equipara el derecho a la huelga, que es un derecho fundamental, con el derecho al trabajo, que siendo un derecho constitucional, en absoluto tiene el rango de derecho fundamental, y por lo tanto merecedor de una especial protección.
En definitiva, esta decisión del Gobierno Vasco pretende claramente vulnerar el derecho fundamental de huelga y, abusando de los servicios mínimos establecidos, busca minimizar los efectos y la visibilidad de la misma. Una vez más, este gobierno deja ver su firme decisión de hacer callar y tratar de eliminar a todos aquellos que no comulguen con él y estén dispuestos a hacer frente a sus decisiones.
Los sindicatos convocantes de la Huelga hemos recurrido esta Orden y exigimos al Gobierno que siguiendo las propuestas hechas por los sindicatos rectifique la Orden de modo que garantice el derecho de huelga y responda de modo racional a las necesidades mínimas. En cualquier caso, llamamos a todos los trabajadores y trabajadoras del sector público a que hagan frente a estas imposiciones e intentos de desactivación de la huelga, hagan ejercicio de su derecho a la huelga con plena libertad y respondamos con contundencia a las medidas que tratan de imponernos.
ELA / LAB / ESK / STEE-EILAS
Bilbao, 21 de mayo de 2010