Los sindicatos denuncian unos servicios mínimos abusivos y presentan su propuesta ante la huelga general
Las citadas organizaciones sindicales denuncian que en los últimos años la aplicación de los servicios mínimos ha ido en aumento sistemáticamente, y que el departamento de Trabajo hace una interpretación cada vez más amplia de los servicios básicos. En opinión de los sindicatos, esa postura pone en cuestión el derecho a la huelga y vulnera el principio de proporcionalidad exigible en una huelga general.
Las organizaciones convocantes han planteado propuestas concretas en torno a los criterios a tener en cuenta en educación, transporte público y medios de comunicación de titularidad pública:
En educación, los sindicatos defienden que no se establezcan servicios mínimos, ya que consideran que una huelga general de una sola jornada no pone en peligro el derecho a la educación. Los servicios mínimos dictados en los últimos años para este sector han ido incrementándose, hasta limitar en la práctica el derecho a la huelga. Además, las organizaciones sindicales consideran que la huelga general tiene también un valor pedagógico, y en las etapas educativas con suficiente madurez debería aprovecharse la oportunidad para trabajar en torno a la lucha obrera, la cohesión social y los valores democráticos.
En el transporte público los convocantes creen que los servicios mínimos son abusivos, y critican que en el modelo actual se dé prioridad al derecho al trabajo, en perjuicio del derecho a la huelga y a la movilización. La obligación de la Administración es garantizar la movilidad para que se pueda acceder a los servicios básicos, no la de mantener la actividad económica habitual. Por ello, los sindicatos reclaman que no se fijen servicios mínimos y que, si se establecen, lo sean prioritariamente para facilitar a las personas usuarias el acceso a servicios fundamentales y garantizar el traslado a los actos y movilizaciones derivados del derecho a la huelga.
En cuanto a los medios de comunicación públicos, en lo que respecta al grupo EITB, los sindicatos advierten que la orden para la huelga general se limita a indicar que se deben garantizar unos servicios informativos equivalentes a los de un fin de semana, pero que la dirección del grupo ha solido programar de modo unilateral repeticiones de programas de entretenimiento con el fin de reducir la visibilidad de la huelga. En opinión de las organizaciones citadas los servicios informativos deberían priorizar la información de interés público, en especial la vinculada a los derechos civiles y políticos, por encima de los contenidos puramente lúdicos. Asimismo, plantean que se debe garantizar la realización de los servicios informativos con una plantilla equivalente a la de un fin de semana. Por último, proponen medidas para visibilizar la huelga: que no se emitan repeticiones de programas; que se habilite un scroll para informar en todo momento de las trabajadoras y trabajadores en huelga, y que las y los periodistas que estén trabajando en servicios mínimos puedan mostrar elementos para indicar esa situación.
Por otra parte, los sindicatos han denunciado que con frecuencia las órdenes de servicios mínimos se suelen publicar con muy poca antelación, lo que condiciona el derecho a la huelga. Por ello, demandan que la orden correspondiente a la huelga general del 17 de marzo se publique antes del 7 de marzo.