Medio millar de trabajadores y trabajadoras se han manifestado por las calles de Bilbao, en defensa del convenio del metal de Bizkaia
La patronal del metal de Bizkaia sigue pretendiendo que los trabajadores y trabajadoras nos sometamos a un convenio sin mejoras. Ofrece una subida salarial de muy poco más que el IPC, sin reducción" de jornada. Quiere, además, mayor flexibilidad para modificar los calendarios y las vacaciones cuando le interese. Se niega a discutir los problemas que existen en las empresas, como es la eventualidad, con muchos contratos en fraude de ley, la subcontratación y la presencia de ETTs, las discriminaciones en salarios y otras condiciones, sobre todo para los colectivos de jóvenes. Por eso reclamamos la subrogación en las contratas, el control del empleo y las modalidades de contratación, la fijación de un salario mínimo, junto a una reducción de jornada y el control de la actual flexibilidad en su distribución.
Desde ELA hemos defendido que una posición patronal tan cerrada requiere de respuestas fuertes para alcanzar convenios con contenidos buenos. La negociación no puede ser un ejercicio de ir cediendo hasta llegar al punto que la patronal quiere, sino que el convenio ha de tener contenidos que respondan a los problemas y necesidades reales de los trabajadores y trabajadoras del metal.
Ahora otros sindicatos admiten que, como decía ELA, con un solo día de huelga no era suficiente y plantean una nueva convocatoria para el día 28 de junio, aunque lo han hecho de manera unilateral, dejando fuera de la convocatoria a varios sindicatos y evitando la suma de fuerzas. Quizá a UGT y CCOO les pesa el compromiso firmado con la CEOE, para que los salarios no crezcan más que la inflación prevista por el gobierno español, que es el 2 %. Junto con LAB, estos sindicatos se están negando a plantear en las empresas reivindicaciones sobre precariedad y movilizaciones acordes con ese objetivo.
A juicio de ELA, la alternativa a la posición empresarial no puede estar sólo en el ámbito sectorial. Hay que vencer las resistencias de la patronal en todos los frentes en que sea posible, buscando la relación de fuerzas que más nos favorezca. Si esto lo unimos a la necesidad de hacer frente a la precariedad, está claro que hemos de llevar la acción sindical a las empresas, abriendo negociación colectiva en esos ámbitos, sin condicionarla a los ritmos del sector e incorporando contenidos en las materias mencionadas, revitalizando también, la pelea por reducir la jornada y limitar la flexibilidad de la misma. No podemos estar indefinidamente esperando a lo que nos dé el provincial.
Por eso, ELA convoca huelga para el día 28 de junio, en los siguientes términos:
- Llama a la huelga a todas las empresas afectadas directamente por el convenio sectorial.
- Llama a que las empresas que tienen convenio o pacto propio aun sin cerrar aprovechen la citada convocatoria para favorecer la negociación en su ámbito.
- A las empresas con convenio o pacto cerrado ELA les llama a que realicen asambleas y se respete el resultado de las votaciones.
ELA insiste en algo básico: la patronal quiere que se hable sólo de lo que ella le interesa. En ese sentido mantener como ámbito exclusivo de referencia reivindicativa el sector (como hacen CC.OO, UGT y LAB) es tanto como negarse a hablar de la precariedad, la discriminación, etc. Precisamente la estrategia que sigue interesando a la patronal.