¡Militares fuera de las Bardenas, y de Europa!
Frente a la tendencia belicista y militarista, estos colectivos han reivindicado otro modelo de sociedad y han exigido a las administraciones compromisos concretos contra la guerra. En este sentido, han realizado cuatro reivindicaciones principales:
1. Que Euskal Herria sea un territorio pacífico y desmilitarizado. No a las infraestructuras de guerra y al envío de armas. Reducción del gasto militar y pasos pasos para la disolución de la OTAN, aprobándose para ello estatutos de neutralidad en los parlamentos vasco y navarro.
2. No al negocio de la guerra. Pedimos a patronales y empresas que no apuesten por la industria militar, y a los Gobiernos Vasco y Navarro que no realicen inversiones que fortalezcan la industria militar directa o indirectamente. Destinar esos recursos para una transición ecosocial y una reconversión de la industria que sitúe a la clase trabajadora en el centro y que apunte a sectores sostenibles.
3. Recursos públicos para garantizar vidas dignas: no al gasto militar. No a los recortes en derechos sociales, pensiones o servicios públicos; educación, sanidad, cuidados y vivienda. Derecho a una alimentación saludable y medidas reales para hacer frente a la crisis climática. Recursos para garantizar una acogida digna y eliminación de todo tipo de muros y de las políticas migratorias racistas.
4. No al autoritarismo y al auge reaccionario. Frente a la expansión de valores militaristas, machistas, racistas, individualistas y clasistas, así como el aumento el control social, exigimos transparencia, debate democrático y la capacidad de decisión de la ciudadanía.