Otro mundo es posible. No al G-8!

06/07/2005

Un año más, los gobiernos de los 8 países más poderosos del mundo se reúnen para coordinar sus políticas a nivel internacional. El G-8 lo forman los 7 países más ricos del mundo y Rusia y año tras año se encargan de tomar medidas y decisiones que afectan al mundo entero en base a sus intereses y sin tener en cuenta las necesidades reales del resto del mundo. En esta ocasión los temas principales en la agenda son: el problema de la deuda y el cambio climático.

EL PROBLEMA DE LA DEUDA

La cumbre de Gleneagles (Escocia) viene precedida del anuncio de los ministros de finanzas del G8 de que van a cancelar la deuda que 18 países pobres mantienen con instituciones multilaterales (como el Banco Mundial o el Fondo Monetario Internacional). Esta es una medida insuficiente: por un lado, no se aplica al resto de 42 países que según el BM están en la misma situación y son los más numerosos en población, y por otro lado, no apunta a zanjar el problema de la deuda bilateral con los acreedores privados y gubernamentales. Además, lo hacen a cambio de que los países acepten políticas neoliberales (una nueva ola de privatizaciones, rígidos topes en los gastos gubernamentales..y sin tomar en cuenta los costos sociales), políticas que siguen beneficiando a los países más ricos y profundizando la situación de pobreza de los países endeudados.

Así, cualquier cancelación de deuda debería ser incondicional y tomar en cuenta la ampliamente fundamentada ilegitimidad de los reclamos de deuda hacia los países del Sur, porque además, no hay que olvidar que más que deudores, los pueblos y países del Sur son acreedores de una enorme deuda social, histórica y ecológica.

EL MEDIOAMBIENTE Y LA ECONOMÍA

Ésta reunión del G8 tiene minada cualquier posibilidad de mejorar el medioambiente, como consecuencia de las advertencias que se ha asegurado de realizar George Bush antes de que ésta comience. Y es que el dirigente del principal emisor de gases de efecto invernadero a nivel mundial no ha tenido ningún reparo en advertir que cualquier decisión parecida al Protocolo de Kyoto destruiría su economía, y que no está dispuesto a aceptar ningún acuerdo similar. Como siempre, primero la economía, y después, muy de lejos, todo lo de más.

Es más, cuando el recurso del petróleo cada vez es más escaso y su desaparición está más que cercana, Estados Unidos sigue basando su economía en este carburante, hasta el punto de colocar a la misma en el centro de su política militar. Ningún estado se toma en serio la necesidad de ir tomando medidas progresivas de ir sustituyendo el petróleo por energías renovables y limpias, lo que hará que esta sustitución se materialice de forma drástica.

La economía del primer mundo crece, y lo hace a costa de los países pobres también en relación al medioambiente. Es más que necesario que se tome el calentamiento del planeta de forma seria, porque más importante que el dinero, es el estado de nuestro planeta, y en definitiva, nuestra salud.

ELA, ESK y STEE-EILAS queremos reivindicar que Otro Mundo es posible. Pero esto pasa por un cambio de las políticas neoliberales que están aplicando las distintas instituciones internacionales y gobiernos. Las políticas impulsadas por el G-8 son responsables en gran medida de la actual situación mundial de pobreza y deterioro medioambiental.

Hoy, coincidiendo con el inicio de la cumbre del G-8, queremos denunciar las políticas de estos gobiernos, así como los de todos los gobiernos neoliberales de Euskal Herria y del mundo.