Respuesta recibida a las propuestas de ELA a los partidos políticos que se presentan en las elecciones de la CAPV

04/10/2012
A principios de septiembre ELA envió a los partidos políticos que se presentan a las elecciones en la CAPV un documento en el que pedíamos compromisos concretos para el cambio de las políticas y la celebración de una reunión con los candidatos y candidatas a Lehendakari para exponer nuestras propuestas. A continuaciòn resumimos las respuestas.

 

Como señalábamos en dicho documento, nos encontramos en una situación de emergencia social, que está siendo agravada por las políticas de recortes presupuestarios que se aplican por el conjunto de las instituciones, incluido el Gobierno Vasco.

Durante las semanas transcurridas desde que presentamos nuestro documento se han conocido diversos datos -todos ellos muy graves- que convierten en más urgente si cabe la definición de la política que se piensa desarrollar:

 

  • El aumento del desempleo, situación en la que se encuentran 213.000 personas en Hego Euskal Herria. Nuestra tasa de paro es del 15,9%, frente al 10,7% de media de la Unión Europea. Sigue creciendo el número de personas en paro que no percibe ningún tipo de prestación. El empleo y que sea digno es el principal problema social.

  • La Conferencia de Presidentes que ha tenido lugar en Madrid esta semana, en cuyas conclusiones todos los presidentes (incluido Patxi López) se ratifican en su compromiso de que el déficit público no supere las cifras previstas (en el caso del Gobierno Vasco es del 1,5% del PIB en 2012 y del 0,7% del PIB en 2013), así como en la necesidad de continuar aplicando las medidas de recorte que el gobierno de Rajoy viene acordando con el resto de gobiernos de la Unión Europea. Ese acuerdo se coloca -sin ningún nivel de crítica- en la senda de dar cumplimiento a la Reforma de la Constitución y a la Ley de Estabilidad Presupuestaria. Es un acuerdo que supone una apuesta por la recesión, el paro y la desprotección social.

  • La fuerte caída en la recaudación fiscal que se está produciendo en las tres Diputaciones Forales, ante la que no se están adoptando medidas. Una caída que junto a la aceptación del límite de déficit público, deja como única opción seguir con los recortes.

Hemos querido hacer llegar a quienes se presentan a Lehendakari lo que en nuestra opinión es una evidencia: los estrechos márgenes que ofrece la política institucional si se dan por buenos los límites citados. En nuestra opinión, es imposible conciliar las políticas que necesitamos, recogidas en nuestro documento, con el cumplimiento de los dictados del poder económico y financiero, que es lo que los gobiernos han venido y siguen aplicando.

RESULTADOS DE NUESTRA INTERPELACIÓN

1.- PNV Y PSE-EE: NO HAN ACEPTADO CELEBRAR LA REUNIÓN

El PNV y el PSE-EE ni siquiera han contestado a la solicitud, negándose a celebrar la reunión. Esa actitud define su concepto sobre la participación social: se desprecia a la organización sindical más representativa y a los intereses y expectativas que defiende.

En el caso del PNV, esta posición es coherente con la mantenida por el Diputado General de Bizkaia (institución que ellos gobiernan), que también se negó a tener una reunión con ELA cuando remitimos un documento de propuestas a la acción de gobierno de las Diputaciones Forales tras haberse celebrado la últimas elecciones municipales y forales. Fue la única Diputación que no nos recibió (lo mismo hizo el gobierno navarro). Como dijimos en su día, esa negativa tiene mucho que ver con las políticas que aplican. No les gustan nuestras propuestas y niegan cualquier ámbito de participación para que puedan ser discutidas.

Lo mismo se puede decir del PSE-EE. ELA mantuvo al inicio de la legislatura (5-Junio-2009) un encuentro con Patxi López en el que se le trasladó otro documento de propuestas a la acción de su gobierno. Su decisión ya estaba tomada. Su gobierno optó por dar prioridad al teatro del “diálogo social” con aquellas organizaciones sindicales que no cuestionaban sus políticas (como por ejemplo, es el caso de LANBIDE) y de las cuales la patronal era la mayor beneficiaria. Un “diálogo social” del que solo se ha cumplido la financiación a las organizaciones que forman parte del mismo.

2.- RESTO DE FUERZAS POLÍTICAS

Hemos tenido encuentros con PP, EH Bildu, Ezker Batua, Ezker Anitza y Equo. Las tres últimas -que no prevén formar parte de gobierno- han manifestado compartir la mayor parte de nuestras propuestas. En el caso de Ezker Batua y Ezker Anitza incorporan la salvedad respecto de nuestra valoración sobre el “diálogo social”. Hemos insistido ante esos dos partidos que ese instrumento se ha convertido en una perversión; más si cabe en la actual coyuntura.

El PP (no acudió el candidato a Lehendakari) por su parte manifestó su total oposición a nuestros planteamientos. Defienden los recortes de Rajoy y de Patxi López, y consideran que es necesario ir más allá. A modo de ejemplo, defiende que a las personas inmigrantes hay que exigirles más años de empadronamiento para acceder a las prestaciones sociales.

EH Bildu nos indicó su coincidencia en el diagnóstico. Sin embargo, no asumieron compromisos concretos para, en el caso de llegar al gobierno, aplicar una política presupuestaria propia, que no responda a las estrictas directrices fijadas por el gobierno español en cuanto a los límites del déficit público o las materias consideradas como básicas.

CONCLUSIONES

ELA se reafirma en que la influencia sindical y social para el cambio en las políticas, más si cabe en esta coyuntura de profunda unilateralidad, se debe ganar desde la calle; esto es, desde fuera y desde abajo. Necesitamos cambios en la política y que ésta admita una relación no instrumental con el movimiento sindical. Desgraciadamente, varios partidos se acuerdan de los sindicatos en las campañas electorales, mientras en su práctica política cotidiana cuando tienen responsabilidades institucionales, nos niegan la mínima participación.

ELA se reafirma en sus propuestas para exigir un cambio en favor de políticas de solidariadad. Para ello, consideramos de un gran valor el trabajo en alianza entre los sindicatos y movimientos sociales que se viene desarrollando en Euskal Herria. Y la movilización. Solo mediante la movilización social se logrará cambiar las políticas neoliberales que padecemos.