EMPLEO

Sidenor deberá pagar mayores indemnizaciones porque los despidos eran improcedentes

Sidenor deberá pagar mayores indemnizaciones porque los despidos eran improcedentes
ELA insiste en la importancia de que la respuesta a estas agresiones sea colectiva. Sidenor (Gasteiz) deberá pagar indemnizaciones mayores a las legales tras reconocer que los últimos despidos han sido improcedentes.

El 17 de febrero se celebró el primer juicio por los cuatro despedidos que puso en marcha Sidenor. En aquel momento, el empleado, que era el responsable del taller hidrúlico, tenía claro que quería demostrar en el juicio que Sidenor quería despedirle injustamente. Con las pruebas mostradas por los servicios jurídicos de ELA quedó claro que no había razón alguna a favor en el despido. Es más, quedó patente que la dirección de Sidenor conocía perfectamente y autorizó las actuaciones con las que justificó los despidos. Derivado de esta situación, un alto cargo dejó de trabajar poco después en el grupo Sidenor.

Los despidos se produjeron en un contexto en el que se estaban reclamando funciones sin reconocer y condiciones laborales injustas. La empresa reconoció las reclamaciones y se les abonó durante 6 meses las cantidades que les correspondia, para igualar la diferencia con otros talleres de mantenimiento. Pasado este tiempo, y cuando los niveles salariales ya quedaban consolidados, la empresa cambió de posición iniciando un señalamiento por fraude, apertura de expedientes disciplinarios y, finalmente, despido de las cuatro personas que conformaban el taller hidraúlico.

En la misma línea, el pasado viernes estaba previsto el juicio a otra persona despedida, un oficial del taller hidráulico. Sin embargo, el procedimiento concluyó con el reconocimiento de la improcedencia del despido y el pago de una indemnización un 40% superior a la legal, como hizo la empresa tras la celebración en febrero del juicio al responsable del taller hidráulico para evitar la sentencia.
    
Por ello, ELA insiste en la necesidad de estar bien organizadas para tener capacidad de dar una respuesta sindical a este tipo de actuaciones de manera colectiva. De lo contrario, desgraciadamente, despedir y desmantelar un taller de mantenimiento entero solo cuesta dinero.