Nakba: 78 años de ocupación, genocidio y resistencia palestina
En Gaza, el Estado de Israel lleva a cabo una política de exterminio contra el pueblo palestino. La masacre de la población civil, el asesinato de miles de niñas y niños, la destrucción deliberada de hospitales, escuelas, universidades y viviendas, junto al bloqueo de la ayuda humanitaria y los alimentos, forman parte de una estrategia de destrucción sistemática ejecutada con la complicidad de las potencias occidentales.
La violencia se extiende a Cisjordania, donde el ejército israelí y los colonos intensifican las agresiones, las expulsiones forzadas y la ocupación ilegal de tierras palestinas. Redadas militares, asesinatos, detenciones masivas y ataques contra comunidades palestinas responden a una lógica de anexión y limpieza étnica.
A ello se suma la situación de la población refugiada palestina en los países vecinos. Miles de personas refugiadas palestinas en Líbano vuelven a enfrentarse a una extrema vulnerabilidad, sufriendo las consecuencias del exilio, la guerra y la falta de derechos como resultado de los bombardeos israelíes.
La impunidad con la que actúa el Estado de Israel se sostiene también en la criminalización de la solidaridad y el intento de silenciar las denuncias. En este contexto se inscriben los ataques y amenazas contra quienes tratan de romper el bloqueo y hacer llegar ayuda al pueblo palestino, como el reciente ataque contra la Flotilla. También la persecución de organizaciones y campañas de solidaridad con Palestina que se está dando en varios países europeos.
La persecución y asesinato de periodistas se enmarca de igual manera en este intento de silenciar la información. Más de 260 periodistas han sido asesinados en Gaza, Líbano, Yemen e Irán, situando 2024 y 2025 entre los años más letales para el periodismo desde que existen registros. Eliminar a quienes documentan los crímenes forma parte de esta estrategia de impunidad.
También recordamos hoy a las miles de personas presas palestinas, sometidas a detenciones arbitrarias, torturas y condiciones inhumanas en cárceles israelíes, muchas sin juicio ni garantías. Las ejecuciones extrajudiciales y la reciente aprobación de la pena de muerte, dirigida específicamente contra personas palestinas, forman parte de una política de eliminación contra todo un pueblo.
Y no queremos dejar de señalar que la impunidad ante toda esta barbarie no puede entenderse sin la complicidad de gobiernos, instituciones y empresas que sostienen directa o indirectamente la ocupación y contribuyen al blanqueamiento de un Estado genocida. En este sentido, es necesario señalar la hipocresía y la complicidad de la Unión Europea, así como de algunos Estados miembros que, mientras proclaman defender los derechos humanos y los valores democráticos, permiten que el horror continúe con total impunidad.
En una fecha como la de hoy, ELA reafirma su compromiso internacionalista y su solidaridad con el pueblo palestino y con todas las personas que luchan por una Palestina libre. Asimismo, reitera la reivindicación del derecho a la autodeterminación del pueblo palestino y el derecho al retorno de las personas refugiadas.
Exigimos una vez más a las empresas vascas que rompan cualquier relación económica, comercial o institucional con el Estado de Israel mientras continúe la ocupación y el apartheid. Asimismo, reclamamos a los gobiernos de Gasteiz, Iruñea y Madrid que rompan sus relaciones políticas, comerciales y militares con Israel, así como a los partidos políticos vascos que sostienen dichos gobiernos que presionen para obtener dicho fin, y exigimos la suspensión inmediata del Acuerdo de Asociación entre la Unión Europea e Israel.
La memoria de la Nakba es también memoria de resistencia. Hoy, más que nunca, es un llamamiento a la movilización y a la solidaridad. Por ello, al igual que hicimos el pasado 25 de abril con la movilización organizada por Gernika-Palestina, ELA llama a movilizarse en las manifestaciones organizadas por Palestinarekin Elkartasuna este 15 de mayo en las cuatro capitales de Hego Euskal Herria por la defensa de una Palestina libre.