Publificar no puede suponer despedir
Euskal Herria no fue ajena a este proceso y miles de empleos públicos fueron privatizados bajo la excusa de la eficiencia en la Administración Pública. Desde el ámbito de la Salud hasta servicios del Gobierno Vasco, pasando por toda la administación local y foral, miles de empleos fueron privatizados y, en consecuencia, precarizados.
Esta dinámica también llegó a Gasteiz. El Ayuntamiento más grande en términos laborales de Euskal Herria privatizó muchos de sus servicios: la limpieza, la jardinería, el ocio, una parte importante de los trabajos de cuidados... y, como consecuencia, miles de puestos públicos fueron privatizados y lo siguen estando a día de hoy. Paralelamente a esto, el Ayuntamiento funciona con empresas municipales para la gestión de ciertos servicios que también privatizan, como por ejemplo la gestión del agua mediante Amvisa.
Amvisa es la número uno en privatizaciones. Tiene privatizados una parte importante de las funciones que tiene que dar: la atención a los clientes, el teléfono, el mantenimiento del alcantarillado, la limpieza de los sumideros... decenas de empleos precarizados que han sido sacados de la función pública, pero que, sin embargo, desarrollan un trabajo público.
Pero hace poco más de un año un colectivo pequeño de personas trabajadoras de la atención al cliente presencial y telefónica de Amvisa decidió que no iba a aceptar más las míseras condiciones laborales. Así, con la ayuda de ELA, iniciaron una dinámica de lucha que tras más de 4 meses de huelga indefinida supuso una importante mejora de las condiciones laborales. Desde la firma del acuerdo, sin embargo, han recibido muchas presiones, desplantes y represalias por parte de Amvisa.
El pasado día 7 de enero nos enteramos por la prensa, sin niguna comunicación previa y mucho menos negociación, de que se iba a publificar el servicio parcialmente. Pero, lo que era un día de celebración pronto derivó en rabia al comprobar que en el acuerdo entre el Ayuntamiento y EH Bildu no se contemplaba la subrogación de las personas trabajadoras. Es decir, que se les iba a despedir. Hablamos de un colectivo de 6 personas que, además de plantar clara a una empresa como Amvisa y acabar con su modelo precarizador, lleva años realizando este servicio para la sociedad alavesa. Algunas de esas personas trabajadoras durante más de 6 años. De un día para otro, van a ser despedidas.
Ante este atropello a estas personas trabajadoras que han demostrado, además de valía profesional, una lucha por sus derechos laborales y en la defensa de lo público, desde ELA queremos señalar dos cuestiones. Primera: las publificaciones no pueden suponer despidos de las personas trabajadoras que llevan años realizando el servicio en peores condiciones de las que debieran. Podemos hablar de cómo realizar esa subrogación, de en qué terminos se realiza la transición en un primer momento, pero nunca publificar un servicio debe de acabar con el despido de la plantilla anterior. Porque, si esto es así, ¿cuando se publifiquen los miles de puestos de trabajo que, tanto en Araba como en Gasteiz se dedican al cuidado se van a despedir a esas personas? Si en algún momento, que desde ELA esperamos que llegue más pronto que tarde, el Ayuntamiento de Gasteiz publifica el servicio de limpieza de la cuidad eso implicaría que cientos de limpiadores y limpiadoras se van a ir a la calle? Desde una postura sindical e ideologicamente de izquierdas esto es inaceptable. Además, sirve para reforzar el discurso neoliberal, puesto que si la publificación es igual a despidos, una capa importante de la clase trabajadora que se encuentra en esta situación apostará por seguir defendiendo lo privado.
En segundo lugar, es una realidad que el Ayuntamiento de Gasteiz y sus empresas municipales llevan años y años sin hacer proceso de publificación alguno. Es más, la situación podríamos decir que es justo la contraria: continúan privatizando. Entonces, la pregunta es la siguiente: ¿por qué justo se pretende publificar a este pequeño colectivo de trabajadoras? Y desde ELA lo tenemos claro: porque es una venganza; porque se han atrevido a plantar cara a Amvisa y a su modelo, y encima han conseguido doblegarle con organización y lucha. Esta decisión de dejar en la calle a este colectivo no se explica sin la huelga indefinida de más de 4 meses que acabó en marzo de 2025. En el momento cuando se están escribiendo estas líneas, Amvisa está evitando y prohibiendo la entrada a sus trabajadoras. ¿Pero el objetivo no era aplicar la ley y publificar el servicio?
Dicho esto, que nadie se equivoque y trate de lanzar mensajes tramposos, ELA está a favor de la publificación de todos los servicios privatizados. Es uno de nuestro pilares estratégicos como sindicato y llevamos décadas realizando una labor en ese sentido. Pero volvemos a repetir, publificar no puede significar despedir. Y lo que quizás es más duro de entender es que un partido político de izquierdas como EH Bildu haya aceptado esta situación ¿La lucha por los derechos laborales y por la defensa de lo público ahora se paga con el despido? Escudarse en la legalidad y en supuestos informes jurídicos no es una estrategia válida ni transformadora; es justamente la excusa que ponen Confebask y el Gobierno vasco para impedir un SMI propio, por ejemplo. El lado correcto de la historia es el que marca la mayoría sindical vasca que saldrá a la huelga el próximo 17 de marzo por encima de cualquier argumento jurídico, ya que aquí lo que está encima de la mesa son la voluntades y decisiones políticas.
Desde ELA creemos que hay espacio para buscar un acuerdo que no suponga el despido de estas personas trabajadoras. Además de miseria, Margaret Thatcher dejó una frase para la posteridad: There is no alternative. Para ELA esto no es verdad y en este caso existen alternativas que eviten los despidos. Nuestra voluntad es ésa y hacemos un llamamiento en ese sentido. Mientras, la plantilla ha convocado una huelga indefinida por el empleo en el servicio de atención de Amvisa a partir del 21 de enero.